Fórmula nacionalista cerró su campaña con un acto en la plaza de Maldonado

Lacalle Pou reiteró anuncios en materia de seguridad y arengó a sus seguidores para conseguir más votos, pero sin usar argumentos falsos

Con la compañía de una multitud la fórmula nacionalista Luis Lacalle Pou-Beatriz Argimón realizó su último acto proselitista en Maldonado en momentos en que todas las encuestas la dan como ganadora por un buen margen. Los candidatos llegaron tarde a la concentración. Primero arribó Beatriz Argimón, que fue inmediatamente rodeada de personas que querían fotografiarse con ella usando su teléfono celular. Diez minutos más tarde llegó Luis Lacalle Pou, cuyo vehículo se detuvo en la esquina de Pérez del Puerto y Sarandí. El candidato también fue rodeado por un enjambre de admiradores que pugnaban por “una selfie” con quien podría consagrarse el próximo domingo como el primer presidente nacionalista después de 25 años. Casualmente, fue Luis Lacalle de Herrera, su padre, el último mandatario nacionalista del país, entre el año 1990 y 1995.

Niño perdido
Al inicio del acto, Beatriz Argimón pidió al público brindar un aplauso para el joven Nahuel Viñoly, quien falleció electrocutado la pasada semana cuando pretendía colocar una bandera nacionalista en el techo de su casa. Instantes después, la candidata comenzó su discurso pero fue interrumpida por la novedad de que un niño de corta edad, también llamado Nahuel, se había perdido y no encontraba a su madre.
Lacalle reaccionó al instante; saltó del escenario montado en la esquina de 25 y Sarandí y pidió que le alcanzaran al pequeño para subirlo e interrogarlo sobre con quien había llegado al acto. Varias voces femeninas, admiradores de Lacalle gritaron “yo también me perdí”, pero enseguida apareció la mamá de Nahuel al rescate de su niño. Poco después hubo otro episodio salido de programa. Alguien quiso alcanzar un regalo al candidato y una señora dijo a Argimón que estaba de cumpleaños. Argimón la saludó y le dijo “qué mejor forma de celebrar y mirá toda la gente que vino”. Le cantaron el “Feliz cumpleaños”.

Discurso
Al comienzo de su alocución, que fue calma y mesurada, Lacalle recordó que había cerrado la última campaña hacia el balotaje con un acto realizado al atardecer en la ciudad de San Carlos. “Todos sabíamos que no íbamos a ganar el balotaje. A partir del 26 de octubre fue todo cuesta arriba. Sin perjuicio de eso fuimos a todos los rincones del país hombro con hombro con Jorge Larrañaga. Teníamos una inmensa tranquilidad de haber hecho las cosas diciendo la verdad sin haber engañado, sabiendo que era imposible ganar. Ojalá que el resultado del domingo sea otro pero terminamos con la misma paz y tranquilidad”, señaló.
Luego se introdujo en un discurso que se pareció mucho al que viene dando en los últimos dos meses. Prometió reinstaurar las comisarías, combatir las bocas de venta de pasta base, terminar con el abigeato, acabar con las “zonas rojas” del país y fomentar la tolerancia.
“¿Vieron esos lugares en donde el Estado renunció a su presencia? Las famosas zonas rojas. Bueno ahí es el primer lugar que va a ir el próximo gobierno: a las zonas rojas”, señaló. También se comprometió a que el 2 de marzo, primer día de su mandato, reunirá al ministro del Interior y a todas las autoridades policiales incluyendo a los 19 Jefes de Policía. La idea, dijo, es acabar con el “desmantelamiento de las comisarías” y establecer las políticas en materia de seguridad.
“Desde el primer gobierno del Frente Amplio, hasta éste, ha habido un rosario de equivocaciones en la seguridad pública. Y lo que se ha logrado es que muchos de los delitos cometidos no se denuncien”, afirmó. También señaló que hay que pensar en el día después de las elecciones y pidió evitar las actitudes triunfalistas. Llamó a sus militantes a convencer a los indecisos pero les solicitó no mentir ni utilizar falsos argumentos. Este fue el último acto proselitista en Maldonado. En menos de dos días comenzará la veda de publicidad.