En una entrevista concedida al Diario Financiero, de Chile, el presidente de la compañía propietaria del hotel Enjoy, Javier Martínez, anunció que ya se ha saneado la situación del hotel de Punta del Este y se han realizado varias mejoras, por lo que está pendiente la anunciada la construcción de tres nuevas torres. La idea es aumentar la capacidad hotelera y atraer clientes de Estados Unidos y Europa, en vistas de la penosa situación regional.
Martínez dijo al periódico trasandino que aunque ha habido avances en los planes, todavía no se anunciará la construcción de una torre para este año. “Estamos viendo cómo hacemos un modelo de negocio para poderlas estructurar, pero ahora que están los permisos hay que sentarse a ver, aunque hemos avanzado”, indicó. “Una parte de la primera etapa del proyecto, que fue bajar parte importante de los estacionamientos, está lista. Se hizo una renovación de las habitaciones y se inauguró una nueva piscina”, dijo Martínez.
El ejecutivo destacó que el tráfico de personas que solía acudir al hotel desde Brasil y Argentina se vio afectado por la situación económica de ambos países. Cuando la cadena chilena llegó a Punta del Este, “eran dos reales un dólar”, pero en el primer verano la cotización se elevó al doble. “Los ricos pelean hasta el último dólar, pero la demanda está, estamos funcionando bien”, aclaró.
Por lo demás, dijo que la empresa ha estado fortaleciendo el plan para captar clientes de Estados Unidos y Europa, circuito en el que compiten otros destinos, como Las Vegas, Punta Cana y Bahamas. “Ese es el circuito latinoamericano de los grandes VIP de juego. Ahí estamos en un plan combo a combo”, apuntó.


Traspaso
En 2012, por US$ 139,5 millones, la empresa chilena adquirió el 45% de las acciones del hotel casino Conrad, y se hizo con el control de las operaciones en acuerdo con Caesars Entertainment. La empresa opera otra media docena de hoteles con casino a lo largo y ancho de Chile, su país de origen.
“Parte de nuestro objetivo es desarrollar una plataforma del turismo del juego en torno a Sudamérica”, había anunciado Martínez en ese momento.
En los años 90, al Conrad se le había asegurado un monopolio en materia de casinos privados. Para que se autorice otra sala de juegos en esta zona, es necesaria una inversión de más de 300 millones de dólares.