
Hoy, 10 de febrero, es el Día del Muelle de Mailhos y es una fecha especial ya que se cumplen diez años de la iniciativa “Una vela por el muelle”. En 2013, después del reclamo de un grupo de vecinos, el muelle que estaba casi en su totalidad, perdido por la fuerza del mar, el tiempo y las inclemencias climáticas, fue restaurado. Desde ese momento todos los años, a no ser los últimos debido a la pandemia, se celebra la fecha prendiendo una vela por el muelle. Esta vez el festejo será el 20 de febrero informó Diego Rubio, integrante del grupo de vecinos. La celebración se suspende por mal tiempo.
Un lugar con historia
La familia Mailhos vivía frente a la rambla mansa, exactamente en la esquina donde hoy se encuentra el edificio Espigón, frente a la playa que hoy lleva por nombre el apellido familiar. Todos los veranos, la atracción de la playa era un banco de arena en el medio del agua que tenía la perfecta profundidad para bañarse cómodamente. Hacía allí cruzaba siempre la familia Mailhos, atravesando una hondonada con rocas al fondo. Según cuenta la historia, para evitar lastimarse se calzaban y luego colgaban el calzado en una vara. Después de un tiempo accediendo al banco de arena de esa forma la familia decidió poner manos a la obra y construir una pasarela que les permitiera saltar directamente al agua sin tener que cruzar las rocas. Así fue que nació hace más de 40 años un muelle que han disfrutado diferentes generaciones de ciudadanos locales y extranjeros.











