teatrover.sanc (Copiar)

El edil del grupo Cabildo 1813, Federico Guerra, planteó el pasado martes en el seno del legislativo comunal una cuestión que ya ha sido abordada en múltiples ocasiones: a su juicio, la inversión que la IDM prevé para una nueva rambla en San Carlos es prácticamente suntuaria si se considera el escaso dinero que tiene el municipio carolino para atender las necesidades de toda su jurisdicción. De hecho, Guerra dijo que mientras la rambla cuesta algo más de 4 millones de dólares, la alcaldía dispone solo de U$S 5:635.000 para atender la vialidad y todo el resto de los asuntos que le competen.

“En el día de hoy vamos a hablar de un tema que tiene que ver con obras, con presupuesto y con el Municipio de San Carlos y es la rambla de San Carlos; esa famosa rambla que, según algunas declaraciones de prensa, en los próximos días se comenzaría…, bueno ya tendría ‒según esas declaraciones‒ que estar comenzando”, señaló.

Guerra dijo que “esta obra no contó en ningún momento con el acuerdo del Concejo municipal” y en cambio “ha sido cuestionada por éste, que ha propuesto, más de una vez, que el importe destinado presupuestalmente a dicha obra fuera redistribuido en partidas hacia otro tipo de inversiones y de obras”. Sin embargo, dijo que “pese a las propuestas que hace el Concejo municipal de San Carlos, el gobierno departamental ha definido seguir adelante con la misma y de esa manera muestra qué poco le interesa y respeta la descentralización, las decisiones de los Concejos municipales, de buscar y de lograr acuerdos de realización de obras que beneficien a la población, que es la que le reclama al Municipio determinadas cuestiones”, afirmó. “A pesar de esto luego debemos escuchar acá, en la Junta, panegíricos sobre lo que se hace en descentralización en este Gobierno como ejemplo a seguir; es absolutamente contradictorio”, añadió.

“Un castigo” y “una falacia”

Guerra estimó que “esta obra pasa a ser un capricho del gobierno departamental y claramente es un castigo que sufren los habitantes del Municipio de San Carlos ‒no solo de la ciudad‒, dado que se niega a dejarla sin efecto y reasignar la partida presupuestada para otros rubros, los que fueron recortados del proyecto que el Municipio le envió al gobierno para que fuera aprobado en el Presupuesto quinquenal”.

“Esto muestra una diferencia absoluta con el modelo de Presupuesto que se elaboró durante el gobierno del Frente Amplio, en el período anterior, que fue cuando comenzaron los Municipios. En aquel momento el Mensaje presupuestal se negoció con los alcaldes y con los Concejos municipales. Además, se definió qué obras se encaraban desde el Gobierno departamental y qué obras se encaraban desde los Municipios y se asignaron recursos por separado. Hoy no pasa eso”, aseveró. “También, de esta forma, se le está quitando una potestad que por ley tiene el Concejo municipal: ser ordenador del gasto. Además, se le agregan a su presupuesto ‒que se votó acá‒ cargas económicas que no puede gestionar ni decidir el Municipio porque quedan en manos de las Direcciones centrales”. agregó.

El legislador dijo que “el fundamento que se ha esgrimido para seguir la obra es que el dinero sale de Rentas Generales. Bueno, todos los dineros de la Intendencia salen de Rentas Generales, porque es descentralización, no autonomía; los Municipios no reciben dinero en la recaudación, se vuelca todo a Rentas Generales. Entonces, eso es una falacia; es falaz. Y tampoco es verdad que no figura en el presupuesto del Municipio. Si vamos al anexo del Presupuesto quinquenal que votamos acá en el 2016, en los anexos de inversiones el Municipio de San Carlos figura con una partida económica que está cargada en el total del presupuesto que se le adjudicó al Municipio”, aseguró.

“Entonces, tenemos estas situaciones y, mientras está esa negativa a reasignar las partidas, se presentan notas por parte de ediles del Partido Nacional reclamando arreglos de calles, de pluviales y de iluminación para la ciudad de San Carlos. Es absolutamente demagógico, porque no se le da el presupuesto para ello. Esos mismos ediles son los que votaron y defendieron el Presupuesto con los recortes que hizo el Gobierno departamental para la ciudad de San Carlos”, sentenció.

Números

Guerra pasó luego a revisar “algunos números” números del Municipio de San Carlos “que tiene que cubrir un territorio de 1.438 kilómetros cuadrados (aunque) en ese Presupuesto se le asignaron, para infraestructura, pavimentación, suministros viales y pluviales, $41.300.000. Eso le da que dispone de $28.720 por kilómetro cuadrado, la nada”, indicó.

“Pero veámoslo comparativamente: al Municipio de Maldonado, que cubre solo 192 kilómetros cuadrados, se le asignaron $84.000.000, lo que le da que puede disponer de $437.500 por metro cuadrado, quince veces más de lo que se le adjudicó al Municipio de San Carlos. No paramos ahí: Punta del Este, 48 kilómetros cuadrados: $26.200.000. Puede manejar $545.883 por kilómetro cuadrado en infraestructura, pavimentación y pluviales; diecinueve veces más que el Municipio de San Carlos. Claramente es imposible mantener y ni qué hablar mejorar la infraestructura de un municipio. Y lo que decíamos, seguimos viendo las solicitudes de ediles de San Carlos, que es correcto, las calles están muy mal, falta iluminación, sí estamos de acuerdo; ahora, ¿con qué plata? Con la plata que no le votaron sus propios ediles, le reclaman al Municipio. Presentan notas en esta Junta para que sean enviadas al Municipio. Asuman esa responsabilidad y dejen la demagogia”, refirió.

Guerra volvió luego a “algunas cuestiones ya directamente vinculadas a la rambla” y recordó que “cuando se hizo el Presupuesto, se adjudicó un total al Municipio de San Carlos de U$S11.319.543. Ahora, de esos 11.000.000 y pico, entre soluciones habitacionales y rambla, que no las define el Municipio y que el Concejo municipal no puede ejercer su potestad legal de ordenador de gastos, se le quitan U$S5.683.865. 50,21%, más de la mitad del total del presupuesto del Municipio de San Carlos, no lo puede decidir su Concejo municipal, lo deciden Direcciones centrales. Al Municipio le quedan para decidir U$S5.635.000 y la rambla cuesta, con la cotización más barata que se presentó a la licitación, U$S4.155.000. O sea que solo la Rambla, la que no se quiere reasignar, es 73% del dinero que puede manejar el Concejo municipal de San Carlos. ¡Y después reclaman, ediles que votaron y defendieron el Presupuesto y los recortes, que se arreglen los pozos, que haya más luz, que haya mejores servicios. ¡Ni Mandrake puede hacerlo!”, exclamó.

El doble

El edil cabildista abundó luego en más detalle sobre todo lo que se podía realizar con el dinero que la IDM quiere destinar a la nueva rambla y destacó, entre otras cosas, que sólo el gasto previsto para mejorar el cementerio de la zona equivale al déficit que generará la obra.

“La obra que se haga sobre el cementerio podría ser el doble. La diferencia también la podemos ver desde otro lado: significa más de un año por las partidas asignadas al Presupuesto participativo, para el cual se asignaron $15.674.500 por año. Habría más posibilidades de que proyectos y reclamos de la ciudadanía del Municipio fueran realizados, ya que la diferencia con lo que tenemos presupuestado es de $17.800.000.

Y ayudaría mucho para ese reclamo de los baches y tratamiento de las calles, porque se le adjudicó en el período presupuestal para ciento cincuenta cuadras en San Carlos ‒que tanto preocupa a los ediles del partido de gobierno este tema‒; el Municipio había solicitado 20.600.000 y no se le adjudicaron. Acá hay 17.000.000 que van a incrementar el costo de la rambla con lo presupuestado. Hubiese ayudado, y mucho, para generar esas ciento cincuenta cuadras con bitumen y mantenerlas. Es casi el doble de lo que se asignó para el Centro comunal de Balneario Buenos Aires”, señaló.

“Estos ejemplos son solo con la diferencia de lo presupuestado y el costo inicial que surge de las ofertas de la licitación, pero si tomamos el costo total ofertado significa, ni más ni menos, que el 60% de lo que se había solicitado para obras viales y pluviales en todo el Municipio. El Municipio solicitó, en números redondos, 191.000.000; ya dijimos, se le adjudicaron 44.645.300, o sea, se le adjudicó solo el 23% de lo que el Concejo municipal solicitó; la rambla cuesta más de U$S4.000.000. Acá, en números ‒para hacerlo más fácil‒, el costo primario de la rambla es dos veces y media más de lo que se le adjudicó al Municipio en el Presupuesto para obras viales y pluviales; significa también el doble de lo solicitado para iluminación. Hay problemas, es verdad, los hay en la ciudad y en el Municipio. Pero se habían solicitado 57.500.000, para redondear, y se le adjudicaron 12.400.000: 22%. Le hicieron un rebane del 78%, pero después presentamos notas y quejas por la mala iluminación. Y, reitero, son los mismos ediles que votaron y defendieron ese Presupuesto y esos recortes”, añadió.

Por último, Guerra indicó que su partido está dispuesto a apoyar al nacionalismo si solicita una reestructura del presupuesto aprobado para “beneficiar a los habitantes de San Carlos”.

Contenido publicitario