Un equipo de la Dirección General de Higiene, junto a personal del MSP recorrieron desde el viernes pasado diversas zonas del departamento para controlar el cumplimiento de las medidas enmarcadas en la emergencia sanitaria. Según se informó desde la comuna. la jornada del viernes transcurrió sin mayores inconvenientes mientras que en la madrugada del sábado fueron detectadas dos fiestas que se estaban realizando en casas de familia. En una había unas cincuenta personas y en la otra unas sesenta.
En los locales que se inspeccionaron, fundamentalmente en la zona portuaria, había falta de distanciamiento en las mesas, gente sin barbijo, falta de alcohol en gel y mesas con más de personas que las permitidas. Todos fueron notificados y el domingo se constató el cumplimiento de las medidas observadas. En tanto, en los restaurantes visitados por los inspectores, fue constante la falta de distanciamiento tanto de personas como de mesas.
En la Glorieta varios jóvenes habían retirado el cerco que la IDM colocó para impedir el ingreso al lugar para ponerse a bailar. Fueron observados y se volvió a poner el cerco.
En esta oportunidad hubo tres grupos que se dividieron el departamento para su inspección y se recurrió al Ministerio del Interior solamente cuando fue necesario como es el caso de un restaurante en la Avenida Pedragosa Sierra donde se constató un mayor número de personas que el permitido.
Esta madrugada, sobre las 4 en un chalet particular en la zona de la Playa Mansa también se intervino para disipar una cena familiar donde había un mayor número de personas que el aceptable. No hubo que intervenir en mega fiestas o grandes eventos, informó la IDM.

El parte policial
En tanto la policía informó que durante el sábado el personal policial realizó diversos operativos de control de espacios públicos. La línea de emergencia 911 recibió llamadas informando sobre cuarenta y cuatro fiestas no autorizadas de las cuales se constataron quince, tres de ellas en locales comerciales y doce eran fiestas familiares. En total había unas doscientas cincuenta personas. Todos fueron notificados sobre las medidas sanitarias dispuestas por el Protocolo COVID-19 y disueltos de forma pacífica.