Iracundo profesor de zumba va a la cárcel por tres años tras incendiar la casa de su expareja

Primero fue a la casa del padre de la hija de la mujer, causó destrozos con un bate de béisbol y rompió los vidrios de un auto con un machete

Un ciudadano cubano de 31 años, de iniciales A.C.D.L.O., fue condenado a tres años de cárcel por el magistrado Penal de 4º Turno. La audiencia tuvo lugar el sábado después de que el sujeto fuera acusado de causar grandes destrozos e incendiar la casa de una mujer con la que había mantenido una relación sentimental ya concluida.
Todo sucedió en la madrugada anterior. Horas antes el cubano comenzó a enviarle mensajes a través de su teléfono celular. No se resignaba a que su relación de siete meses con la mujer hubiera concluido.

Según informó FM Gente, la mujer vio todos esos textos cuando salió de su lugar de trabajo. Como el ciudadano extranjero le reclamaba hablar con ella, le respondió que esa noche no podía. Le dijo que tenía un encuentro con amigas y que podrían verse al otro día. Luego fue a la casa del padre de su hija menor a buscar a la niña.

Estando en ese lugar, alrededor de las tres de la mañana, se escuchó que alguien golpeaba la puerta. Era el cubano, que tenía en las manos un bate de beisbol y reclamó a la mujer que saliera para hablar con él.

Noche de furia

El individuo comenzó a lanzar recriminaciones hacia la mujer hasta que su nivel de cólera creció y pasó a la acción. Empujó al dueño de la casa hacia el interior, comenzó a golpear las ventanas con el bate y luego también agredió a la mujer y al dueño de casa.
El propietario logró expulsarlo, pero el cubano fue a su auto, tomó un machete y rompió los vidrios del auto de la mujer. Antes de irse la amenazó con una advertencia: “esto te va a salir caro”.
Poco después la Policía llegó a la casa y se enteró de lo que había ocurrido, por lo que dispuso trasladar a la víctima hasta la Unidad Especializada en Violencia Doméstica a radicar la denuncia. Antes decidieron pasar por la vivienda de la mujer a levantar sus documentos, pero al llegar encontraron un incendio devastador. Todo se quemó y murieron dos mascotas.
Se supo después que luego de abandonar la casa donde estaba la mujer, el cubano contactó a un amigo y le pidió que pasara a buscarlo porque necesitaba charlar. Solo le contó que había discutido con su ex pareja.
El amigo no tenía idea de lo que planeaba el cubano. Se limitó a llevarlo hasta una cuadra antes de la casa de su ex pareja, en la Parada 41. Bajó con una especie de botella en la mano que resultó ser un líquido inflamable. Roció la casa de la mujer y le prendió fuego.
Más tarde los dos hombres fueron detenidos. En la tarde del sábado el cubano fue formalizado y condenado a la pena mencionada. Su amigo fue liberado.