El intendente Enrique Antía pidió pidió ser cautos a la hora de informar a la ciudadanía y no salir a hablar “bolasos” sobre las tasas de Higiene y Salud que la comuna cobrará a ciertos edificios y dijo que solo se ajustarán algunas de ellas porque “hay desigualdad” en el cobro. Según señaló, la tasa que gravará a los edificios que cuentan con espacios comunes de esparcimiento y recreación, así como de recolección, solo se ajustará para los que brindan servicios de alta categoría. En total, se recaudaría unos U$S 800 mil.
Antía aclaró cuáles son las dos modificaciones que su administración solicitó al legislativo. En el caso de los edificios, se trata de unas 140 residencias de alto valor que “pagarán unos 600 pesos por año” cuando valen millones de dólares. Se trata de pequeños ajustes para desterrar inequidades, indicó.
En esa línea aclaró que desde que asumió el gobierno departamental no hubo ajustes en la Contribución Inmobiliaria, es decir, “cero aumento” a excepción de lo fijado por IPC.
También sostuvo que “estamos hablando de costos ridículos en relación al valor de la propiedad. El ajuste en la tasa “cubrirá un servicio de inspección que la Administración realiza permanentemente para la garantía de todos y alcanzará a los edificios de Punta del Este y no a los que se encuentran ubicados en la zona de Maldonado”.
El ajuste será para las superficies que brindan servicios de esparcimiento y recreación como piscinas, gimnasios, saunas, parrilleros, salones, canchas deportivas, entre otros.

“Distribución”
Para esclarecer el por qué de esta redistribución Antía dio ejemplos de las situaciones con las que se encontró la Intendencia de Maldonado tras un análisis de los costos:
La torre Roosevel Center que tiene apartamentos de un valor de entre 300 y 400 mil dólares pagará 600 pesos por año.
Un penhouse ubicado en la Parada 18, cuyo valor es superior a los 3 millones de dólares, abonará 1000 pesos anuales.
En el Complejo Arcobaleno el ajuste será de 140 pesos por año.
El jefe departamental también explicó que estos ajustes en la llamada Tasa de Higiene alcanzarán situaciones desiguales que se dan por ejemplo con la recolección de residuos para grandes superficies “porque paga lo mismo aquel al que se le levanta la basura una vez al día, que un restaurante al que el camión debe ir tres veces”.
Hoy en día un parador paga lo mismo que un vecino del barrio La Candelaria, pero requiere tres contenedores y una recolección continua. Siguiendo con ejemplos añadió que “abona lo mismo un almacén de Maldonado que un hotel o restaurante que necesita varios contenedores y un mayor servicio”.
Es por eso que “acá hay una redistribución de los costos de higiene que son necesarios para brindar un servicio de calidad y no un aumento en la contribución”, finalizó.

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