A pedido del Ejecutivo comunal, los 16 ediles oficialistas y dos del Partido Colorado, Marcelo Galván y Susana de Armas, votaron la anuencia para que la IDM realice una transacción y ceda predios de playa en el Balneario Buenos Aires a una empresa extranjera. La votación se realizó hacia el final de una sesión que se extendió hasta las 6 de la mañana y que aún no ha sido subida a la página web del legislativo. El edil Juan Silvera, abogado de profesión, se oponía plenamente a la transacción, pero fue prácticamente “echado” de su colectividad, según dijo. El edil Galván se colocó en su lugar en la Comisión de Legislación y aprobó la iniciativa.
Los predios en cuestión no fueron reconocidos como tales en los últimos 23 años. La comuna no había expedido recibos de contribución inmobiliaria desde 1995 y no lo hizo tampoco hace 10 años, cuando descendientes de Celmira Píriz lo reclamaron. En 2016 esos descendientes presentaron una demanda ante el Tribunal de lo Contencioso Administrativo. Esa zona era conocida como Rincón de los Píriz al menos desde principios del siglo XIX. Entonces todos los terrenos rurales llegaban hasta el mar, pero diversas legislaciones aprobadas a lo largo del siglo XX fueron acotando la propiedades para proteger las playas, que se habían puesto de moda.
En 2016, cuando los pretendidos dueños apelaron, el TCA dijo que los terrenos que ahora otorgó la Junta Departamental a la empresa panameña Kalin Assets, fueron “creados” por un agrimensor carolino de apellido Plada y fueron anotados en Catastro, organismo que no está habilitado para autorizar nuevos padrones. Fueron los 10.108 y 10.109 del balneario Buenos Aires.
El TCA recordó que al fraccionarse el balneario, esos presuntos lotes quedaron incluidos en la franja fiscal de playa. “Quedaron de hecho y de derecho librados al uso público”, afirmó el organismo

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