La magistrada Penal de 11º Turno dispuso la condena de un hombre de iniciales M.I.E.O. de 22 años de edad, por la comisión de un delito de tráfico interno de armas de fuego y municiones en la modalidad de depositario a la pena de cinco meses de prisión. El detenido había sido denunciado ya hace meses por su propio abuelo.
En efecto, en el mes de octubre pasado efectivos de la Unidad Especializada en Violencia Doméstica atendieron a un sexagenario que contó que el muchacho tenía restricción de acercamiento pero no la cumplía. Pernoctaba en su domicilio, le había hurtado la billetera, le exigía alimentos y lo amenazaba de muerte o daños físicos. En otra oportunidad, el denunciante puso en conocimiento a los efectivos que M.I.E.O. había guardado en su casa un arma de fuego y varios chalecos antibalas. Poco después, la Policía allanó la vivienda y halló tres chalecos antibalas y un revólver calibre 38. El joven fue enviado a Las Rosas.

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