“Lo vamos a extrañar”, por Magdalena Zumarán

Muchas veces, nos preguntan, ¿cuál es la razón por la cual nos dedicamos a la actividad política?. ACTIVIDAD POLITICA, con mayúscula, la bien entendida, la que significa que a alguien se le ocurra “trabajar 24×7”, como decía Jorge Larrañaga, por el país. Y bien la definió nuestro Presidente, “la actividad política es ensanchar el corazón, es un acto de generosidad, no es querer menos, en el corazón hay lugar para casi todo, es querer más, es esa familia no sanguínea que es la Patria”.
A esa clase de “POLÍTICA-“, perteneció Jorge Larrañaga. Desde muy temprano, cuando pocos se animaban y siendo muy joven, pidió cancha y leyó en Paysandú la gran Proclama del Obelisco, la misma que leyó Alberto Candeau en Montevideo. Después pasó por todos los cursos: fue edil, diputado suplente, el intendente más joven en Paysandú, y dio el exámen de su gestión y la gente lo volvió a elegir siendo reelecto por un segundo período. Y ahí empezó a demostrar que todo era posible, y que desde el interior profundo de nuestro paisito, también se puede llegar, y armó un movimiento de intendentes, comenzando a recorrer y conocer el país y a su gente. Ese conocimiento de cada pueblo, pero sobre todo de su gente, lo llevó a ser candidato a la presidencia y en el 2004 le devolvió al Partido la gran esperanza que tanto necesitaba, dándole un soplo de juventud y renovación y alcanzando una votación histórica del 35% de los votos. Fue senador en 5 períodos, presidente del directorio, acompañó como candidato a la vicepresidencia a Luis Alberto Lacalle y a Luis Lacalle Pou y fue Ministro del Interior. Pero lo que importa de Jorge Larrañaga no son los cargos que desempeñó, que seguramente de alguno me haya olvidado, que son importantes y que demuestran su capacidad y la responsabilidad que la gente le daba. Lo que importa es la impronta que Jorge Larrañaga le dio a la vida política del país.

Lo trascendente es que demostró la importancia de recorrer cada palmo de nuestro territorio, dignificando a cada lugar de nuestra tierra, al igual que dignificó a cada policía que forma parte hoy del Ministerio del Interior. Coherencia, firmeza, respeto por la ley. Eso era Jorge Larrañaga.

Se convenció de que la seguridad pública era el problema fundamental que teníamos los uruguayos y propuso la reforma constitucional “Vivir sin miedo”, que, si bien no alcanzó los votos, lo posicionó como conocedor y sabedor de por dónde estaban las soluciones a este gran problema que es vivir con inseguridad. Y por eso nuestro presidente confió en él, y en un año y poco de su gestión probó que se podía y que los uruguayos podemos vivir mejor, poniendo orden, devolviéndole la dignidad perdida a la policía y estableciendo bien claro lo que es actuar acorde a la ley y lo que está fuera de ella.
Para un político, es duro cuando se abren las urnas y se da cuenta que la mayor parte de la gente optó por el otro candidato. Pero como dijo Jorge Larrañaga (h) “hay que apretar los dientes y seguir para adelante”, y eso hizo Jorge Larrañaga. Cuando el cansancio de la campaña y de la derrota le decían que era hora de irse para su casa, puso al Partido, pero sobre todo al país, por delante y apretó los dientes y siguió. Porque sabía que se jugaba mucho para nuestro país, porque sabía que el Uruguay necesitaba un cambio, pero hay que tener “un corazón ancho” para hacer eso, y eso era Jorge Larrañaga.
Artiguista, Saravista y Wilsonista, ideó el país en base a la descentralización y al Uruguay profundo. Trabajamos junto a él, integramos su centro de estudios, coincidimos y discrepamos, pero siempre de frente. Gracias.
Se fue antes, tenía mucho más para dar. Nos va a faltar en el Gobierno, nos va a faltar en el país. Les va a faltar a Jorge, a Juan, a Aparicio y a Faustino. Lo vamos a extrañar.
Cuando recibí la noticia de su partida, me acordé mucho de mi padre, de quien fue compañero. Jorge Larrañaga acompañó primero a Alberto Zumarán, y Alberto Zumarán acompañó después a Jorge Larrañaga, y cuando se van nos parece que no podemos seguir sin ellos.. Debe haber una gran rueda de mate allá arriba y unas cuantas carcajadas.., y acá abajo.. “HAY ORDEN DE NO AFLOJAR”, y eso haremos.

Maldonado, 26 de mayo de 2021