“Los cuida coches y las relaciones laborales”, por el Dr. Rodrigo Deleón

EMPRESAS Y DERECHO

Una reciente sentencia del Tribunal de Apelaciones del Trabajo de Segundo Turno rechazó la demanda laboral presentada por un cuida coches que desempeñaba sus tareas en el exterior de un local comercial dedicado a la venta de comestibles al por mayor. El reclamante sostuvo que mantenía una relación laboral con la empresa titular de dicho local, lo que fue negado por la misma.

 

  1. Relación laboral

 

Los elementos típicos que permiten identificar una relación de trabajo son los siguientes: actividad personal, subordinación, onerosidad y durabilidad. De acuerdo con la jurisprudencia, “para la configuración de la relación laboral es necesario la existencia de por lo menos dos elementos esenciales: subordinación y la remuneración, como así también pueden tenerse en cuenta, aunque no en calidad de las referidas, otras como la ajenidad y la profesionalidad, de quien aduce la relación de trabajo. El elemento subordinación es determinante de la existencia del vínculo laboral, se trata del poder que tiene el empleador de dirigir, controlar y disciplinar la actividad del trabajador, pudiendo sustituir su voluntad cuando lo considere conveniente u oportuno…”. En el caso de la subordinación, existen cuatro concepciones la misma: técnica, jurídica, económica y social. En sentencias dictadas en nuestro país se ha sostenido que donde exista subordinación jurídica como poder jurídico habrá relación de trabajo y que el mismo “se caracteriza por el poder del empleador de dirigir, controlar y disciplinar la actividad del trabajador, pudiendo sustituir a su voluntad a la de éste cuando lo considere conveniente u oportuno y subordinación técnica cuando que exige la realización de la labor dirigida o vigilada en forma inmediata y permanente por parte del empleador…”. Por su parte, la recomendación 198 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) menciona indicios específicos que, a juicio de ese organismo, permitirían determinar la existencia de una relación de trabajo, como por ejemplo:  a) el hecho de que el trabajo se realiza según las instrucciones y bajo el control de otra persona; b) que el mismo implica la integración del trabajador en la organización de la empresa; c) que debe ser ejecutado personalmente por el trabajador, dentro de un horario determinado, o en el lugar indicado o aceptado por quien solicita el trabajo; d) que implica el suministro de herramientas, materiales y maquinarias por parte de la persona que requiere el trabajo,  e) que se paga una remuneración periódica al trabajador; f) que dicha remuneración constituye la única o la principal fuente de ingresos del trabajador; g) que se reconocen derechos como el descanso semanal y las vacaciones anuales; entre otros.

 

  1. Prueba

 

Adicionalmente, y tal como han señalado los tribunales uruguayos, “la subordinación no se presume, por lo que quien presta un servicio a otro no se presume que lo haga sujeto a subordinación y la carga probatoria la tiene quien afirma la dependencia” por lo que debe ser probada por quien la afirma y no por quien la niega (la empresa). Es importante mencionar que  la regla in dubio pro operario (“en caso de duda, a favor del trabajador”) no tiene aplicación a situaciones en las cuales lo que se discute es la existencia o no de una relación laboral.

 

  1. Sentencia

 

Los argumentos contenidos en la sentencia para confirmar el rechazo de la demanda fueron los siguientes y estuvieron centrados en que el cuida coches no pudo probar la existencia de una relación laboral:

 

  1. el reclamante no pudo probar que hubiera sido contratado por la empresa, ni que la misma le hubiere abonado algún tipo de remuneración; tampoco pudo probar “tener horarios ni órdenes que cumplir, sino únicamente que ayudaba a cargar mercadería para un cliente, por la propina”.

 

  1. el hecho que durante la supuesta relación laboral no se hubieran reclamado rubros tales como licencia, salario vacacional, asuetos, etc. es un indicio de que la misma no existió.

 

  1. el hecho de cuidar los coches o las motos, de los clientes que llegaban al local de la empresa o alcanzarles algún paquete, demuestra que el trabajador se comportó como un trabajador diligente en el cumplimiento de su labor de cuida coches, pero no lo convierte en empleado del local comercial porque “sigue siendo un trabajador independiente que no recibe órdenes ni cumple horarios”.

 

Dr. Rodrigo Deleón

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