No se llegó a comprobar si mancha verde en playa de Santa Mónica eran cianobacterias

El sábado pasado el fotógrafo de la naturaleza Álvaro Pérez Tort publicó en su cuenta de Facebook imágenes del agua de la playa en el balneario Santa Mónica, donde se apreciaba una mancha de espuma verde. Al día siguiente Montevideo Portal informó acerca de la posible aparición de una floración de cianobacterias en la mencionada playa. Entrevistado por ese portal de noticias, el fotógrafo contó que, según había sido informado, los guardaparques de Laguna Garzón “iban a sacar muestras del agua y llevárselas al asesor técnico de Bromatología de la Intendencia de Maldonado (IM)”.
Correo de Punta del Este se comunicó con la IDM para comprobar si efectivamente el aspecto del agua del mar se debía a una floración de cianobacterias y, si lo era, saber de cuál tipo eran y si eran o no portadoras de toxinas, así como su concentración. Desde la Dirección de Medio Ambiente de la IDM se informó que la directora no ha tenido novedades al respecto. Desde el Laboratorio de Bromatología se informó que, como la floración había durado apenas unas horas, la intendencia no se enteró, pero que ya no está presente sobre la orilla en aquella playa. También se explicó que la intendencia no tiene para analizar muestras porque cuando los guardaparques fueron a tomarlas a la mañana siguiente de que Pérez Tort fotografiara la espuma verde, ésta ya no se encontraba más en el sitio donde había sido registrada el día anterior.

Difícil de saber
Ana Martínez Goicoechea, bióloga de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA-MVOTMA), fue consultada por este medio sobre cómo se explica que apareciera una floración de cianobacterias en el océano abierto en esta época del año. Martínez remarcó que, sin muestras, solo con una foto, es imposible saber si eran cianobacterias u otra cosa lo que apareció en la costa.
La bióloga reconoció que, de todos modos, podrían haberlo sido, primero “porque el invierno no es un determinante de que no haya floraciones, hay cuerpos de agua que todavía durante el invierno aún las tienen, más en este invierno que viene siendo cálido”. Señaló que, como ha llovido mucho, todos los ríos y arroyos están descargando, entonces podría haber llegado arribando desde un cuerpo de agua dulce. “Podría ser la descarga de un cuerpo de agua continental local, como una laguna”, especuló.
Aunque, dado que ella no ha visto muestras de ninguna laguna que le permitan conocer la flora que albergan en este momento, así como tampoco de lo que se encontró en la playa, no puede hacer hipótesis sobre qué podía ser lo fotografiado el domingo. Porque espumones de ese tipo se forman a veces “por otras floraciones, por la descomposición de cosas es que van quedando espumas, que no necesariamente son cianobacterias”.
Al cierre de esta edición no fue posible averiguar si algún ente público ha tomando muestras de las lagunas cercanas a la playa donde se dio el episodio, por ejemplo de la de José Ignacio, para observar su flora y monitorear si la presunta floración de cianobacterias pudo provenir de allí.