“No son hoy”, por Danilo Arbilla

Es llamativo el poder perturbador de las encuestas. No debería ser así. Es una información interesante. Un dato, como la temperatura, en este caso de la opinión pública. El problema es pretender saber hoy o pronosticar si será un día caluroso o fresco, con un sol radiante o nublado, o si lloverá o no el último domingo de octubre del 2024.
Es en primavera se sabe y es probable que haya un clima acorde con la estación, pero nada está dicho. También se sabe que el país está dividido parejo: un 40% vota al Frente Amplio (a alguno de los tantos partidos o movimientos de izquierda que lo integran, alineados con Putin, Ortega, Iran, Cristina y Alberto Fernández, Cuba, Lula, Evo, Podemos y Maduro, con distintos niveles de fervor, sinceridad y disimulo y un 40% que vota a los partidos republicano-demócrata-liberales que van de centro izquierda hasta la derecha (CR). Pero hay un 20 % que decide y que no se sabe qué va a elegir hasta el propio día de la elección. Es el que dice si llueve o no. Y ese 20% opta, fundamentalmente, en función de los postulantes, los de carne y hueso y con nombre y apellido, y en ello pesa y puede generar sorpresas el poder de convocatoria de los candidatos.
“Si la elección fuera hoy…” se aclara, pasaría tal cosa. Pero las elecciones no son hoy. Y ni hay candidatos.
Por estos días, en términos generales, los sondeos nos dicen a la CR le va bastante bien pero el que se lleva los laureles es el partido de gobierno. Está dentro de lo previsto. Se sabe que los blancos capitalizan si hay ganancia y si hay pérdidas, en cambio, se las van a dividir entre todos.
La casi mitad de la población está conforme con la gestión del gobierno de Lacalle Pou el que ha tenido soportes como Salinas de CA en Salud Pública, Mieres del PI en Trabajo, Alfie colorado en la OPP, más todos los aportes, desde el inicio y antes, de Sanguinetti. El mérito se lo lleva el presidente, y se lo ha ganado, pero llegará un momento en que los socios reclamarán sus dividendos y no permitirán que solo se distribuyan entre socios correligionarios. La convocatoria de Lacalle es innegable, pero la LUC no se habría ratificado sin el apoyo de toda la coalición.
Las consultas además, se hacen sobre una cantidad de candidatos supuestos. Los blancos van arriba, pero Lacalle no es candidato. ¿Sus delfines heredarán todo? . Habrá que ver cuando se sepa efectivamente quién es. Y seguramente va a pasar mucha agua, todavía.
Los colorados, para no engañarnos, no tienen candidato, aún. Hay varios nombres pero las consultas son al barrer. Después será otra cosa.
Olvidemos porcentajes por ahora.
Lo mismo con CA y el PI, que sí tienen ya sus candidatos- Manini y Mieres- pero éstos recién a su debido tiempo saldrán a reforzar sus perfiles y a recoger lo aportado.
Y respecto a la izquierda no es muy distinto. Apoya al FA, sin dudas. Pero ¿pasará lo mismo tanto con Cosse como con Orsi? Hay mucho por recorrer y por ver. Va a ser una campaña interna dura, aunque digan que no y lo maquillen todo lo que puedan, y la o el que sea elegido va a mostrar moretones. Muchos de los que simpatizan por Orsi no votarían por Cosse, sin duda. Mucho seguidor de Cosse, en tanto, lo pensaría antes de votar a Orsi. En las de octubre, se entiende.
Esta clarísimo: primero las internas en junio y después empezaremos a tener idea si va a hacer frío o calor o si lloverá, que siempre puede darse una sorpresa.