“Nuestra Alameda”; Ejido de San Carlos, por José Luis Rapetti Tassano

Ese enorme campo ubicado al Sur, que los carolinos llamamos LA ALAMEDA es tierra municipal por Derecho Inmanente. Pertenece al EJIDO establecido al fundarse la ciudad por el General Pedro de Cevallos, que luego fuera el 1er. Virrey del Río de la Plata.
La fundación de San Carlos en 1763, se realizó al amparo de la Leyes de Indias de 1680, siendo esa tierra de ejidos, como las dehesas y los de propios destinadas al crecimiento, pastoreo y demás actividades de la nueva población.
En la Banda Oriental la urbanización española de las ciudades estuvo bajo la concepción inicial de cubrir el territorio para hacer efectiva la conquista. La amenaza de las constantes correrías de los portugueses, inclusive concretada con la fundación de Colonia del Sacramento en 1680, obligó a la Corona Española a iniciar una política de poblamiento de un territorio, que no le atraía al carecer del incentivo del oro y la plata de otras regiones del nuevo Continente.
De ahí que se iniciara el proceso fundacional de Montevideo recién en 1724, años después de otras ciudades importantes de la Colonización Española en el nuevo Continente. La idea de poblar se concretó sobre la costa y las Bahías de Montevideo y Maldonado, esta última entre 1755 y 1757, siendo San Carlos la primera ciudad interior fundada bajo la Legislación indiana de 1680 y con criterios de defensa y no productivos, aunque pronto derivara en esos trabajos del campo.

LA CIUDAD TERRITORIO
La Recopilación de las Leyes de Indias mencionada, implicaba la concepción de una ciudad con tierras para un amanzanamiento con forma de damero, el ejido destinado para su crecimiento futuro de recreo y entrada y salida de los animales, las tierras de pastoreo o dehesas, los propios que eran para trabajos de campos, siendo originariamente todas esas tierras contiguas para uso de la comunidad. Esas tierras fueron de diferentes tamaños dependiendo de topografía de los lugares. Pero más allá de esas circunscripciones de la fundación de la ciudad colonial, algunas tuvieron asignado territorios donde ejercían su jurisdicción administrativa y de gobierno local.
Los Municipios hispanos de una fuerte tradición autonómica revivieron en nuestro Continente con la aplicación de las Leyes de Partidas y los Fueros Municipales; así nuestros Municipios tuvieron relevancia política y social desde la Colonia española en adelante.
MONTEVIDEO
Esta ciudad fue ubicada en un excepcional punto geográfico, como puerto apto para fines militares y navales. A Montevideo se le asignó una extensión territorial inmensa de 700 leguas cuadradas, como a ninguna otra, caso por ejemplo de Minas con sólo 6 leguas cuadradas y a otras con menores superficies.

SAN CARLOS, SU IMPORTANCIA Y EL TERRITORIO
Nuestra ciudad tuvo una asignación territorial muy extensa, de la que no poseo una estimación de su superficie, que la diferenció de la mayoría de las otras poblaciones del Interior. En 1799 Gabriel Miguel de Avilés, Marqués de Avilés, siendo Virrey del Río de la Plata dictó un decreto por el cual a San Carlos se le asignó un vasto territorio, no en propiedad sino para ejercer su jurisdicción administrativa, que comprendía José Ignacio, Garzón, Rocha, Chafalote, Aiguá y Mataojo; además de la que por la Legislación de Indias ya tenían como ciudad, con planta urbana, ejido y demás.

LA POBLACIÓN
San Carlos como otras poblaciones no fortificadas padeció los efectos de las distintas guerras y las tropelías del bandidaje de la campaña, que a pesar de ello fueron creciendo.
Ya en el período nacional, los Gobiernos procuraron establecer una administración más firme, y entre las medidas que se adoptaron fue la de censar las poblaciones. Para evitar conflictos judiciales por las ventas y otras formas de derecho a títulos sobre los inmuebles, se encontraba la delimitación de los ejidos y tierras municipales y de ahí las mensuras de terrenos que habían integrado la fundación de las ciudades. San Carlos en un censo de 1852, tenía 1.106 habitantes; Maldonado 887; Montevideo 20.489. Importa tener presente esa cantidad de población carolina, por cuanto la cantidad fue en aumento y la proporción se mantuvo con esa diferencia a favor de San Carlos, pues en el Censo General de 1908, San Carlos tenía 3.570 habitantes, Maldonado 2.857, y Montevideo despegado con 291.465.

LA MENSURA DE JOSÉ OLSINA en 1853
Como se advierte, con esa población e importancia, San Carlos necesitaba urgente esa mensura y la tuvo antes que otras ciudades para precisar los límites con los orígenes y la regularidad de sus títulos de propiedad, que así evitaran reclamos entre particulares y entre particulares y el Estado y el Municipio. OLSINA. Fue designado oficialmente el agrimensor José Olsina para ese trabajo. El apellido Olsina ha quedado en San Carlos en una antigua y conocida familia Carolina.
HAY UN ACTA. He extraído del documentado trabajo de Gastón Boero Falcini “La Vigencia del Modelo Colonial Urbano en el Uruguay Contemporáneo”, algunos pasajes de la extensa Acta con los datos primordiales. El Acta celebrada en “la Villa de San Carlos”, es del 26 de enero de 1853, se inicia expresando: “En la Casa del Estado y Oficina de Policía hallándose reunidos el Comisario de Policía Dn. Olegario Rodríguez, el Agrimensor de número Dn. José Olsina y el Sargento de Policía D. Luiz Labrea con cinco soldados de la misma, con el fin de deslindar y medir la población de dicha Villa, y su correspondiente terreno, nos dirigimos a un lugar inmediato al Paso del Guerrero en la Costa Occidental del Arroyo de San Carlos, distante del agua como 50 varas adonde se señaló para colocar el mojón, el cual se considera como primordial de la mensura que iba a practicar, y que este se señala en el Plano con la inicial A” .
Luego señala el Agrimensor Olsina que su trabajo se extiende hacia el encuentro con el Arroyo Maldonado y hacia el Oeste. En trabajos más hacia el Norte y en zona donde la loma impide la llegada de las aguas, describe algunas chacras como las del Coronel Juan Barrios, Eugenio Pérez, Ferreira y destaco que menciona la chacra de “Baltazar Ortis”. Este último nombre el de Ortis (figura con s), es el que tiene la Loma donde se libró la Batalla contra los Ingleses el 6 de noviembre de 1806 y que los defensores de San Carlos mandados por Agustín Abreu rechazaran dicha invasión. Esa Acta de Mensura expresa que “el área total del terreno medido perteneciente al Pueblo contiene 4.269 cuadras más 92 centésimos…”
Comprende otras partes incluido el amanzanamiento que no es el objeto del presente. El Acta de Mensura figura en el M.T.O.P. Archivo Gráfico, Carpeta 149.

PROPIEDAD MUNICIPAL
Esa tierra fue siempre propiedad municipal desde la Colonia Española. Ha habido una confusión referida a que la propiedad municipal de La Alameda se debió a una donación del ciudadano Carlos Reyles. No fue así como se ha expresado. PÉREZ UBICI. Tomamos de la investigación del destacado historiador Carolino el Prof. Heraclio Pérez Ubici, que en el año 1883, ante unos rumores fundados que se quería enajenar el campo de La Alameda, un grupo de destacados ciudadanos de San Carlos presentaron un escrito ante el Ministerio de Gobierno encabezado por Carlos de Castro, y ese escrito con las firmas de los vecinos, estaba encabezado con la firma de Carlos Reyles, en el mismo esencialmente se expresaba su preocupación : “porque ha llegado hasta sus oídos, la noticia de que un funcionario público de esta Villa estaría interesado en su compra”. Como se aprecia, esos vecinos encabezados por Carlos Reyles, lo que querían era mantener en la propiedad municipal de San Carlos ese campo de uso comunal desde siempre.
Es interesante la respuesta del Ministro de Gobierno Carlos de Castro en que se mantendría sin venderse, y que “la tierra de La Alameda de San Carlos, está destinada a usos comunales…”
La titular del derecho propiedad de La Alameda es la persona jurídica de derecho público denominada Gobierno Departamental de Maldonado, mientras que la administración de dicho inmueble le corresponde al Municipio de San Carlos.