Obras en Punta Colorada: caso quedó en manos de la jueza civil de 7º turno de Montevideo

Una vez culminada la feria judicial menor la jueza Ginares Echenique levantó la reserva de las actuaciones dispuesta por el magistrado de feria Alejandro Recarey

El caso de las medidas cautelares impuestas a las obras de la rambla de Punta Colorada quedó a cargo de la jueza civil de 7º turno de Montevideo Virginia Isabel Ginares Echenique quien una vez culminada la feria judicial menor levantó la reserva de las actuaciones dispuesta por el magistrado de feria Alejandro Recarey.
El último decreto de la magistrada dio cuenta a la parte actora del recurso de reposición y apelación en subsidio interpuesto por el abogado Hugo Álvez de la Intendencia de Maldonado.
Una vez que la parte actora se notifique de ambos recursos y fije su posición de mantener las medidas cautelares dispuestas por el juez de feria Recarey, la jueza Ginares Echenique deberá expedirse sobre el recurso presentado por la Intendencia de Maldonado.
No hay más que dos posibilidades: que la magistrada mantenga esas medidas cautelares lo que automáticamente enviará el expediente a un tribunal de apelaciones o que dé vuelta el fallo de Recarey y anule todo lo actuado durante la feria judicial menor. En este caso, será la parte actora la que presentará otro recurso de apelación.

Decreto
El siguiente es el texto del decreto del pasado 8 de julio por el cual el entonces juez de feria, Alejandro Recarey, dispuso una serie de medidas cautelares sobre las obras en la rambla de Punta Colorada: “Atento a que: En primer lugar corresponde asumir competencia, no estándose ante materia reparatoria patrimonial. Luego, existe legitimación activa, por defensa de intereses difusos con arreglo a lo dispuesto en el art. 42 del CGP. En lo demás, existe peligro de lesión al medioambiente y aún a la vida social y económica nacionales. Hay evidencias de riesgo de reducción espacial, que impida la movilidad de las dunas de arena. Y de esa forma, literalmente, de perdida lisa y llana de playa. Con repercusiones en la flora y en la fauna (extinción de bosque indígena y de pasto dibujante, así como de desplazamiento territorial de fauna marina): Por lo demás todo lo cual puede repercutir en fuentes de trabajo tradicionales; así como a largo plazo, en las perspectivas turísticas de las playas. Además, aún cuando no parezca conocerse con detalle, puede existir perjuicio económico y social, por mantenimiento de obras materiales ecológicamente no defendidas. Por último, hay bases para pensar que pueda comprometerse el patrimonio ecológico de la zona. Condiciones todas estas que justifican la cautela, hasta tanto no se cumplan con los requisitos de estudios previos legales. Atento a la naturaleza del accionamiento exímase de contracautela. Se resuelve:
Ordenar a las accionadas la suspensión de toda obra de continuación, remodelación y ampliación de Punta Colorada “Maldonado”, así como todo retiro de arena y colocación de flora exótica en el lugar (en especial y sin perjuicio de otras, la popularmente llamada ‘garra de león’). Todo ello hasta tanto dichas obras cumplan con los requerimientos de confección de los debidos estudios de impacto ambiental y ordenamiento territorial, con arreglo a lo dispuesto en las Leyes nros. 16.466, 16.642 y 19.772. Intímese a las demandas, cometiéndose en la forma de estilo. A los efectos de lo cual permanece habilitada la Feria Judicial Menor”.