Ocupación de dos remolcadores en el puerto generó pérdida de cien mil dólares a ANCAP

El vicepresidente de la empresa estatal, Diego Durand, explicó que la medida también impacta de forma negativa en el calendario de actividades que se deben ejecutar en el marco del apagado de la refinería de La Teja

Una medida sindical llevada adelante por el gremio de ANCAP en la mañana de este domingo en el puerto de Punta del Este generó una pérdida de unos cien mil dólares a la empresa estatal, según expresó su vicepresidente, el abogado a Diego Durand.
El incidente ocurrió a primera hora del domingo cuando un grupo de funcionarios agremiados abordó los dos remolcadores ANCAP VII y ANCAP VIII cuyas tripulaciones se preparaban para zarpar hacia la boya Petrolera de José Ignacio.
La ocupación de los remolcadores forma parte de una serie de protestas que lleva adelante el gremio de ANCAP contra la decisión del gobierno de licitar el negocio del portland mediante el mecanismo de una asociación pública – privada con un socio privado.
La ocupación de los remolcadores es la primera medida de estas características que se registra desde que comenzó a funcionar la Terminal Este de ANCAP a fines de los años setenta.

Por hora
El incidente ocurrió cuando el superpetrolero “Sonangol Regal” se aprestaba a partir desde su lugar de fondeo en la zona de servicios frente a Punta Colorada.
El tanquero de bandera de conveniencia de Bahamas había llegado desde la terminal petrolera estadounidense de Gola en el Golfo de México donde había partido el pasado 9 de mayo.
Además, en la bahía de Maldonado se encontraba para zarpar desde su lugar de fondeo el remolcador “Gladiador” de Pabellón Nacional propiedad de la empresa marítima “Remolcadores y Lanchas Sociedad Anónima”.
El vicepresidente del director de ANCAP, el abogado Diego Durand, explicó que la ocupación de los dos remolcadores impidió que los técnicos del organismo pudieran aprovechar la ventana de tiempo desde el punto de vista meteorológico. Tanto el remolcador privado como el tanquero cobran por cada hora de tiempo lo que, entre otros aspectos, generó que la medida de los funcionarios provocara pérdidas por más de cien mil dólares.
Además, el jerarca explicó que la acción también impactó de forma negativa en el calendario de actividades que se deben ejecutar en el marco del apagado de la refinería de La Teja previsto para setiembre próximo. Por esta razón el personal técnico y embarcado se encuentra trabajando en la puesta de funcionamiento de nuevos manguerotes que permitan la descarga de productos refinados una vez que la refinería de La Teja quede fuera de servicio.