“Perdiendo la inocencia”, por Luis Eduardo Pereira

Por estos días mucho se habla de un hecho político significativo, que, a modo de recurso publicitario, algunos actores desean instalar, el buscar una plataforma alternativa para la marcha de AEBU.
A un desapasionado y simple observador se le podrían ocurrir diversos motivos para que el gremio bancario se movilice hacia Punta del Este.
La marcha podría ser contra la proliferación de empresas financieras que prestan a tasas que superan largamente el 150% en muchos casos, muchas de ellas ni siquiera empresas, simplemente bandas de prestamistas que tienen a los trabajadores uruguayos, más desvalidos, sujetos a pagos de interés DIARIOS!
Medidas como las de no llenar los cajeros, alejan a los más humildes del BROU, y los dejan en manos del sistema informal, al cual quizás no adviertan, están favoreciendo.
La marcha también podría ser contra la ausencia de cajeros automáticos para muchos uruguayos, que deben hacer decenas de kilómetros para hacerse de ese efectivo, que ley de inclusión financiera mediante, les dio un monopolio a los bancos.
Pero no, AEBU se mantuvo silenciosa durante los años en que a los trabajadores se les forzó a bancarizar sus dineros, sin recibir remuneración alguna a cambio, e imponiendo costos a los usuarios para retirar el efectivo.
Claro, desde sus cómodas oficinas en Montevideo y los balnearios atlánticos en que veranean, les resulta difícil advertir la molestia que causan a la gran mayoría de los trabajadores.
La marcha podría ser también contra las tercerizaciones en las operaciones de pago y movimientos de efectivo, gran negocio que las gestiones astoristas dejaron en manos de privados.
Pero esta medida actual parecería ir en dirección contraria, actuando en justificación de mayores tercerizaciones e imponiendo más costos al BROU.
¿Creen que con eso podrá el “banco país” pagar salarios más altos aún de los que ya paga?
No pueden siempre estar con un pie en cada orilla…O siguen haciendo lobby a favor de las tercerizaciones, o demuestran a los clientes –los trabajadores-que el BROU siempre les va a dar servicio.
La marcha también podría ser contra el gasto escandaloso en la compra de un software –por una cifra que supera los 100 millones de dólares-a una empresa con fuertes vinculaciones con los negocios venezolanos.
También podría ser para denunciar la fraudulenta participación de los gobiernos frenteamplistas en el vaciamiento de Pluna, y en la cual metieron al BROU en el embrollo. O las grandes pérdidas incurridas en financiar edificios de lujo en las mejores zonas de Montevideo, a la luz de todo el mundo.
¿Dónde estaban?
Lamentablemente, resulta claro que no hay motivos reales para la marcha, más que importunar a los que quedaron más fragilizados por la pandemia, como es el caso del sector turismo y sus trabajadores.
Pensando que con eso el gobierno se va a amilanar y hacer lo que viene haciendo de hace décadas: simplemente claudicar y subirle los sueldos a los trabajadores más privilegiados del sector público uruguayo.
Por eso, que nadie piense que la gente está ajena a esta nueva alcaldada de quienes hoy le hacen los mandados al PIT-CNT (la madre del borrego, el FA)
Que quede claro que esto -para algunos, una ” inocentada” -también se inscribe en su campaña contra un gobierno legítimamente constituido y contra lo que el pueblo uruguayo quiso para aventar falsedades y poder avanzar hacia un futuro mejor. Para lo que el Parlamento votó la LUC.
El diccionario de la Real Academia tiene una palabra muy clara para definir ese comportamiento, que no es necesario explicitar, con el ánimo de darles tiempo para que reflexionen.
Y por qué no, para que puedan ser mejores personas también.