
El pasado viernes quedó habilitada una muestra en homenaje a Enrique Castells Capurro, que estará en exposición permanente en las salas Manolo Lima y Edgardo Ribeiro de la Casa de la Cultura. Este año se conmemoran 110 años del nacimiento del acuarelista, pintor y escultor uruguayo, que vivió los últimos cuarenta años de su vida en Punta del Este, donde falleció el 3 de julio de 1987.
En la muestra, organizada en conjunto con la nieta del artista, Virginia, se exponen, además de sus obras, objetos personales que aún adornan “Ormonde”, su casa ubicada en la parada 14 por donde era común verlo pasear al igual que a sus hijos, Federico, ya fallecido y Enrique, también artista y gran caminante.
Jorge Céspedes, director general de Cultura, manifestó su enorme satisfacción por recibir la propuesta, a través del aporte de la familia, de uno de los “principales artistas plásticos del departamento y también del país”. La exposición “refleja una cuestión más íntima y de cercanía del creador con su hogar y eso permite conectar con el vecino y su aproximación al tema ecuestre y al caballo como inspirador de muchas de sus creaciones”. A juicio de Céspedes es una muestra que debe ser conocida por todos nuestros vecinos y destacó que el artista fue un vecino del departamento que tuvo una proyección internacional realmente importante en vida y en el presente se homenajea su permanente compromiso con la creación y el arte.
Amor por la naturaleza
Por su parte, Virginia Castells Capurro, nieta del pintor, expresó su orgullo por concretar esta muestra en el año que se conmemoran los 110 años del nacimiento de su abuelo. “La idea fue acercarle a la gente varios objetos personales que solamente se ven dos veces al año el fin de semana del patrimonio. Agregó que, además de los óleos y las acuarelas típicas del artista, quienes visiten la obra podrán apreciar algunos documentos y objetos que llevó de la casa del pintor, donde ella vive actualmente.
De la inauguración también participó, Enrique, uno de sus hijos que recordó que su padre tenía un gran amor por la naturaleza y siempre decía que había que tomar a la naturaleza como base de vida y como algo que no se equivoca.

Kike
Enrique Castells Capurro nació en Montevideo el 9 de marzo de 1913. Acuarelista, pintor y escultor autodidacta, sus temas preferidos eran escenas y costumbres de la campaña, posiblemente inspirado en la obra de su tío, el pintor Carlos Castells (1881-1933).
Kike, como le llamaban en su familia, comenzó a pintar siendo muy pequeño, y a los 10 años la revista “Mundo Uruguayo” le publicó unos apuntes que realizó en ocasión de la visita de la bailarina Ana Pavlova a Montevideo. Desde entonces siguió dibujando para esa revista y otros medios de prensa de Montevideo y Buenos Aires.
En 1928, “Mundo Uruguayo” se expresa así de los dibujos del joven artista: “se aprecia la frescura del dibujo, la intensa vida que los anima, su movilidad extraordinaria y la fuerza emotiva que anima a su autor que percibe y retiene con una fidelidad única lo que hiere sus retinas…”.
A los 14 años realizó su primera exposición en “Amigos del Arte”, en Montevideo, y pocos meses después expuso en Buenos Aires. Posteriormente expuso en Boston, Nueva York y Texas, y en Londres. La exposición realizada en Nueva York en 1954 coincidió con la presentación del documental “Gauchos del Uruguay”, realizado por el cineasta Harry Foster. Años más tarde volvió a los Estados Unidos para realizar una pintura en el edificio de las Naciones Unidas y en la Universidad de Austin (Texas). Castells Capurro solía decir que sus gauchos recorrían el mundo “echando un pial o boleando un bicho”.
Se dedicó también a la escultura, donde desarrolló el tema de su predilección: los caballos. Realizó numerosos trofeos en bronce por encargo del Jockey Club de Montevideo.
Desde 1957 se especializó en la pintura al fresco, técnica que utilizó en diversos murales, como “La Comercial del Este”, sobre la diligencia que antiguamente realizaba el servicio entre Maldonado, San Carlos y Montevideo. Este mural se encuentra actualmente en la explanada del edificio de la Intendencia de Maldonado.
Ilustró gran cantidad de libros, como “Los caballos de la conquista”, de Cunningham Graham; “La tierra purpúrea”, de Guillermo Hudson; álbum “Escenas gauchescas del Río de la Plata”; “Santos Vega”, de Ascasubi; “Cancionero a Frutos Rivera”, de Blanca Luz Brum; “Juicios y combates”, del Gral. José Luciano Martínez; álbum “Gauchos, prendas y costumbres”; “Horsemen of Americas”, de Edward Laroque Tinker, entre otros.
El arte de Castells Capurro es conocido en todo el mundo, sus obras integran importantes colecciones públicas y privadas en nuestro país, Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Colombia, Egipto, España, Estados Unidos, Inglaterra, Israel, Italia, Jordania, México, Nicaragua, Paraguay, Zaire, Turquía y Venezuela. También realizó trabajos especiales para Reina Isabel de Gran Bretaña. Existen cuadros y murales suyos en la Universidad de Austin (Texas) la sede de las Naciones Unidas y en colecciones privadas y públicas.
Texto de Serafín J. García sobre la obra de Enrique Castells Capurro, para el Álbum “Gauchos, prendas y costumbres”, editado en 1955 por Mosca Hermanos.












