Se llevó a cabo la audiencia pública sobre el proyecto Marina Beach

En los citados padrones fue presentada una iniciativa, que busca, además de recategorizar el predio, construir un complejo hotelero y de veintiséis viviendas unifamiliares

La Dirección Nacional de Medio Ambiente y la Dirección Nacional de Ordenamiento Territorial deberán ahora expedirse el proceso de actuación integrada “Marina Beach”. El citado proyecto fue impulsado por las empresas Coralview LLC, Lookview” y Manantial del SOL SA para llevar adelante en tres padrones delimitados por la ruta 10 y la faja costera entre los balnearios Buenos Aires y San Vicente.
Se trata de un área de 21 hectáreas que forma parte de un suelo rural y que de acuerdo a los mecanismos previstos por las normas de ordenamiento territorial y de medio ambiente se pide ahora transformar en un área suburbana. En los citados padrones fue presentada una iniciativa, además de para recategorizar el predio, para la construcción de un complejo hotelero y de ventiséis viviendas unifamiliares,
En el marco del citado programa de actuación integrada, se cumplió ayer la audiencia prevista durante la cual cualquier vecino o representantes de instituciones vecinales podrían expresar su punto de vista sobre el proyecto.
La audiencia de la víspera se cumplió en el Club de Tenis de La Barra adonde llegaron alrededor de treinta vecinos. En el encuentro, los técnicos exhibieron el proyecto que las citadas empresas pretenden desarrollar en esos dos padrones. En la misma participaron los ex intendentes Susana Hernández y Oscar de los Santos, el edil Joaquín Garlo y la directora de urbanismo de la Intendencia, Soledad Laguarda, quien coordinó la presentación. Luego de la exposición de los técnicos fue abierto el espacio para las presentaciones de los vecinos y representantes de organizaciones privadas. Salvo uno, el resto de los oradores se mostró contrario a la iniciativa.
“¿En qué consiste un PAI? En transformar el suelo que está calificado como rural con el atributo de potencialmente transformable. Por eso hoy por hoy no se puede ir con un plano de fraccionamiento a la Intendencia para conseguir la aprobación del mismo. La propuesta debe cumpllir con todos los procesos previstos en la norma correspondiente”, dijo Laguarda. “Hay que pasar primero por este proceso de transformación del suelo. Este exige al particular que éste entregue a la Intendencia una evaluación ambiental estratégica y una memoria de ordenamiento territorial. Con esta documentación se va al Ministerio donde la Dirección Nacional de Ordenamiento (DINOT) hace un informe de correspondencia. En tanto, la DINAMA hace una aprobación a la evaluación ambiental estratégica”; dijo Laguarda. La funcionaria dijo que previo a estas instancias con el ministerio la intendencia debe participar a la población del plan de ordenamiento territorial. La primera forma de participar es exhibir el proyecto durante un plazo de treinta días. El proyecto queda colgado en la web o para quien quiera ir a consultarlo a la Intendencia. Una vez culminada esa instancia de estudio del proyecto, la Intendencia debe llamar a audiencia pública, punto que se concretó ayer jueves en el Club de La Barra.

No es un debate
“La audiencia es cuando los técnicos exhiben el proyecto y los vecinos o las instituciones pueden expresarse sobre el mismo. No es una instancia de taller, no es una instancia de debate. Solo se presenta el proyecto y se escucha a las personas. Esos aportes de los vecinos pasan a formar parte del proyecto. Si algunos de los planteos faltan en el proyecto, los incluimos en el mismo. Con el aporte de los vecinos queda elaborado el documento final que será enviado tanto a la DINAMA y a la DINOT. Luego de obtenidas las autorizaciones de estos organismos ministeriales, el proyecto irá a la Junta Departamental donde, eventualmente, saldrá o no un decreto que categorizará el suelo como urbano. Luego de aprobar ese decreto vendrá la presentación de los particulares del plano de fraccionamiento. Allí se generarán los lotes a los que se les asignará su correspondiente número de padrón. Recién ahí podrán venir la solicitud de los permisos de construcción”, expresó Laguarda.
“Cuando se presenten esos permisos de construcción cada propietario de cada padrón deberá, otra vez, obtener la aprobación ambiental previa”, indicó. Laguarda entiende que el proceso recién está comenzando.

Impacto medioambiental

El edil Joaquín Garlo, fue uno de los que expuso su opinión contraria al proyecto. A su juicio hay una “duda razonable respecto a la propiedad privada de esos padrones, existen elementos de convicción suficientes que nos permiten interpretar que posiblemente esa tierra no sea privada y sea pública por lo tanto ni siquiera se podría estar discutiendo en ese caso una recategorización del suelo como está planteada y mucho menos un desarrollo inmobiliario como el que fue propuesto. Estamos hablando de la construcción de un hotel y veinticinco casas sobre la costa pasando el balneario Buenos Aires. Esto implica un impacto medioambiental terrible que va a afectar el desarrollo de Maldonado, el desarrollo económico, el desarrollo turístico. Estamos regalando, de alguna forma, una de las joyas más preciadas del departamento como es esa franja costera virgen que es de los principales atractivos turísticos. Personalmente no estoy ni a favor ni en contra del proyecto, simplemente comparecimos a la audiencia a los efectos de sumar voces, hacer estos planteos que no estaban en la discusión, respecto a las características de la propiedad, y en ese sentido seguimos trabajando tratando de conseguir más documentación que nos permita concluir si esta tierra es pública o privada, y de ser pública naturalmente vamos a solicitar que el estado reivindique la tierra y se la haga propia. Y en el caso de ser privada vamos a tratar de impulsar la categorización del suelo como rural natural en el entendido de que su preservación debe ser una de las preocupaciones principales del estado”.