“Se va el tren”, por Rodrigo Blás

AFE nació en 1952. Durante décadas hablar del ferrocarril en Uruguay era hablar de AFE. Administraba las vías, las estaciones, los talleres, los trenes, las cargas y los pasajeros.
Pero pasaron más de 70 años y el ferrocarril cambió. Mucho.
Y AFE también. A través de sucesivas reformas, muchas de las funciones que tenía fueron pasando a otras estructuras y al Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Allí se creó incluso una Dirección Nacional de Transporte Ferroviario.
En 2022 se intentó avanzar todavía más y trasladar nuevas funciones al Ministerio. O sea: esto no empezó ahora. Hace más de veinte años que el propio Estado viene sacando funciones de AFE y buscando otra forma de organizar el sistema ferroviario.
Mientras tanto hicimos el Ferrocarril Central, la mayor obra ferroviaria de las últimas décadas, y AFE ya no ocupó aquel lugar central que tuvo históricamente.
Entonces la pregunta cae por su propio peso: ¿tiene sentido seguir manteniendo un Ente Autónomo que fue perdiendo buena parte de las funciones para las que fue creado? Nosotros creemos que no. Y además cuesta.
En los últimos diez años AFE acumuló pérdidas cercanas a los 190 millones de dólares. Un promedio de 19 millones por año. Por eso propusimos eliminar AFE como Ente Autónomo.
No eliminar el tren. Eliminar AFE. Son dos cosas muy distintas.
El ferrocarril tiene que seguir y tiene mucho para crecer en Uruguay. Las funciones públicas necesarias pueden quedar en el Ministerio, los bienes seguirán siendo del Estado y los derechos de los trabajadores deben ser respetados. Lo que no encontramos razón para mantener es una estructura que el propio Estado fue vaciando de funciones durante años.
Tampoco es una idea que apareció ayer. Luis Alberto Heber, siendo senador, ya había presentado un proyecto para eliminar AFE y trasladar sus cometidos al Ministerio.
Nosotros recogemos esa idea.
Porque hay algo que tenemos que empezar a discutir en serio en Uruguay: no todo organismo público tiene que ser eterno. Defender al Estado no puede ser defender cada oficina, cada directorio y cada estructura simplemente porque existen. También es saber cerrar.
AFE fue parte importante de la historia del país y del desarrollo del Uruguay. Pero una cosa es respetar la historia y otra es pagar para conservarla. Queremos más tren. Lo que no necesitamos es más burocracia para tenerlo.

Rodrigo Blás
Senador de la República