Serpaj se hizo eco de la denuncia del joven chocado por la Policía en El Jagüel

La organización ha denunciado el accionar de las fuerzas policiales contra los jóvenes y adolescentes de los barrios carenciados de la capital

El Servicio Paz y Justicia Uruguay (Serpaj), organización dedicada especialmente a la defensa de los derechos humanos, lanzó un comunicado para dar cuenta de la probable existencia de casos de abuso policial, específicamente contra la población joven que habita en contextos socio-económicos bajos. En el mensaje, la entidad afirma que hay una “práctica institucional cada vez más frecuente” de persecución y represión a adolescentes y jóvenes en espacios públicos y educativos. En esa misiva, la ONG hizo referencia al caso de un menor, de 15 años, y un joven de 20 que el pasado 28 de junio fueron perseguidos por la Policía en la zona de El Jagüel y chocaron contra un patrullero.

Como se informó días atrás, mientras uno de los jóvenes dijo a través de las redes sociales que no sabía por qué eran perseguidos, la Policía afirmó que eran culpables, junto a otros jóvenes, de una seguidilla de rapiñas y arrebatos registrados en la zona. El fiscal los había liberado pero luego se habían hallado pruebas más firmes, aseguraron las autoridades. Además, viajaban en una moto robada, precisaron.

“Expresamos nuestra preocupación ante el uso reiterado y desmedido de la fuerza en jóvenes y adolescentes que son intervenidos, incurriendo los efectivos policiales en procedimientos punitivos ilegales”, manifestó la institución.

Maldonado 
Como ejemplo, Serpaj mencionó el caso de Maldonado, en el cual dos jóvenes denunciaron haber sido perseguidos por un patrullero que los embistió de frente. Uno de ellos refirió luego, a través de Facebook, que a raíz del impacto los dos resultaron despedidos de la moto. Cuando estaban en el suelo, dijo el escrito, fueron agredidos verbal y físicamente por los efectivos policiales. Luego fueron trasladados esposados al Hospital de Maldonado, donde estuvieron ocho horas incomunicados de sus familias. El adolescente de 15 años todavía está internado en un hospital de Montevideo con fractura de cadera y otras heridas.

Serpaj afirmó que datos que relevó en 2015 en Montevideo “confirman la focalización del accionar policial represivo en jóvenes adolescentes varones, de entre 13 y 29 años de edad, procedentes de los barrios” carenciados de las zonas “noroeste y noreste” de Montevideo. Otro tanto ocurriría en barrios de Maldonado, como el Kennedy.
“Serpaj denuncia y repudia el abuso de la fuerza policial como hechos gravísimos que no respetan ni garantizan el pleno ejercicio de la totalidad de los derechos establecidos tanto por normativas nacionales como internacionales”, indicó.
“Manifestamos nuestra preocupación por la garantía de los derechos de los niños, niñas y adolescentes durante los operativos policiales que deja en una situación de desprotección a esta población en particular”, agregó.

Serpaj exigió al Ministerio del Interior “la rápida iniciación de una exhaustiva investigación por parte de Asuntos Internos para esclarecer los hechos y tomar las acciones pertinentes” y “el respeto por parte de los efectivos policiales a la normativa del procedimiento policial vigente (Ley N° 18.315)”.

Liberados 
En tanto, autoridades policiales de Maldonado han señalado que los dos jóvenes chocados el día 28 de junio eran integrantes de una bandita de unos seis muchachos, varios de los cuales ya fueron detenidos por haber cometido una seguidilla de hurtos, principalmente rapiñas y arrebatos. 
A algunos de ellos se les han incautado armas y a varios se les han impuesto medidas cautelares por su rol en arrebatos o hurtos, aunque esto no les ha impedido continuar delinquiendo.

Cuando el día 28 el fiscal del caso dejó en libertad al mayor de 20 años y al menor, de 15, los policiales mostraron su molestia, porque, a su juicio, estaba suficientemente probada la participación de los jóvenes en diversos hechos delictivos. Incluso dijeron que el día del choque habían participado en un arrebato a una mujer.

El joven que denunció a la Policía publicitó su misiva a través del muro de Facebook de “La garganta poderosa”, un movimiento de extrema izquierda enraizado en asentamientos y villas miseria.

Foto: archivo