Situación en la Laguna Garzón: “una mirada diferente desde la perspectiva de su avifauna”

POR WILD PUNTA DEL ESTE*

Ante una reciente campaña en redes que exhorta a tomar una serie de medidas para “salvar” a la Laguna Garzón dado que “padece una enfermedad casi irreversible”, quisiéramos expresar que, con base en la diversidad de aves acuáticas, no hay indicios de ninguna catástrofe ambiental. Por el contrario, el humedal actualmente alberga una gran diversidad de especies y para muchas aves la proliferación de la planta acuática nativa conocida científicamente como Myriophyllum quitense ha generado condiciones excepcionales para la alimentación y nidificación. Esta semana (principios de marzo de 2024) una vez más hemos registrado muchísimas aves acuáticas en la laguna. Cabe mencionar que las poblaciones de aves son reconocidas como indicadoras de la calidad ambiental de los ecosistemas.
Entre las especies presentes en el humedal destacan varias aves migratorias de largas distancias que están alimentándose (y acumulando reservas de grasa) sobre los manchones de Myriophyllum, los cuales están repletos de invertebrados. En breve iniciarán sus vuelos interhemisféricos rumbo a las áreas de cría en la tundra norteamericana.
Las reservas generadas previo a la migración son críticas ya que definen las probabilidades de éxitos para completar estos desplazamientos, muy demandantes desde el punto de vista energético. Asimismo, algunas especies de macáes (Familia Podicipedidae, aves acuáticas superficialmente similares a los patos) y el Gaviotín de Antifaz (Sterna trudeaui) aun están nidificando en estos momentos sobre el Myriophyllum; estas aves no solo usan la planta como soporte para emplazar el nido sino también como material para su construcción.
Las intervenciones solicitadas por parte de algunos vecinos (aparentemente con el fin de generar condiciones favorables para ciertas actividades), podrían afectar negativamente los procesos mencionados arriba. Apoyamos el manejo de hábitat (sustentado en ciencia) como herramienta clave para generar beneficios para la vida silvestre. También reconocemos el valor del turismo y otros emprendimientos asociados a las áreas protegidas. Pero es fundamental mantener la perspectiva ambiental. En las áreas protegidas la idea es evitar la postergación sistemática de lo ambiental frente a otros objetivos de la sociedad. O sea, aplicar otras reglas diferentes a las que priman en el 99% de la superficie del país: sobre una base ambientalmente sustentable sumar actividades compatibles. No al revés.
En el espejo de agua de la Laguna Garzón (y demás espacios protegidos de dominio público estatal) deberían primar los argumentos ambientales y no otros intereses. Para priorizar otros objetivos ya tenemos (lamentablemente) el resto de la superficie del país (99%).

 

*Wild Punta del Este es una iniciativa que promueve el ecoturismo en Maldonado como aliado de la conservación. Está integrado por Adrián Azoiroz, doctor en biología especializado en ecología y conservación de aves y representante para las Américas de la “Comunidad de Áreas Claves para la Conservación de la Biodiversidad”, KBA por sus siglas en inglés (Key Biodiversity Areas), y por la comunicadora Rosana Freda, especialista en turismo sostenible.