“Todo listo”, por Danilo Arbilla

El Frente ya lo resolvió: a la mierda con la “autocrítica”; concentrarse en la “resistencia”. Además, se desembarazó de Javier Miranda, un lastre que no le ayudaba, y un colegiado -señal de que nadie da ventaja- será el diluido órgano rector.
Lo de la autocrítica lo superan con un “estuvimos bien en todo, no nos equivocamos en nada”. Lo de la “resistencia”, debe tratarse de acentuar la negatividad. Esto es, destruir todo lo que se pueda, lo que encaja en la dialéctica marxista-hegeliana. Lo peor es lo mejor.
Para ello ahora están más livianos y, fiel a Lenin, tienen varias organizaciones alineadas con el PIT-CNT a la cabeza, por lo que se va a necesitar mucha licencia gremial-.
Y la clave: consignas claras, que no quiere decir ciertas, que esto es secundario.
Las “muertes evitables”, el “triunfo de la democracia” (las firmas) y el “bloqueo criminal” (por el embargo de EEUU a Cuba). Son eslóganes, frases de impacto, con gancho, anzuelos casi sin carnada pero que sirven para confundir a incautos y distraídos (los que tienen la fe
no los necesitan). Fáciles de repetir. San Bernardo ante 400 mil personas convocando a las Cruzadas con un simple “Dios lo quiere”.
Lo de las muertes es estupendo: pueden poner la cifra que quieran, no pasándose. Nadie puede probarlo. Ni científicamente. Tampoco nadie puede probar cuántas más o menos hubieran sido las muertes si se hubieran aplicado las recomendaciones que el FA tomó para sí. Cuando la crisis de los misiles (1962) Robert Kennedy contaba que había un comité de expertos en el análisis de la situación y que algunos recomendaron soluciones que si eran buenas o malas nadie quedaría vivo para confirmarlo. Pasa con los supuestos. Pero qué importa. Al FA se la dejaron picando.
Lo de las firmas habrá que ver, fritos los huevos, cuánta es la grasa que queda. Llegado al referéndum puede tener un efecto bumerán. ¡Cuánto esfuerzo! Lo bueno que hubiera sido para todos haberlo volcado a ayudar en las campañas sobre la pandemia y por la vacunación. De poner el hombro, nada.
Lo del embargo a Cuba, dejemos hablar a los propios y pobres cubanos, que, de ellos, hoy por hoy, por cierto, no es el reino de los cielos.
Pero al FA no le importa lo que es cierto y lo que no. Veamos lo de Canelones.
Canelones, Río Negro y Rocha aspiraban a unos prestamos en dólares
pero no lograron los votos en sus respectivas juntas departamentales. En los dos últimos votó en contra en pleno la bancada del FA y en Canelones hizo lo ídem la de la Coalición de gobierno.
Yamandu Orsi, que había pedido casi tres veces más que los otros dos juntos, se sintió agraviado y en una especie de mensaje a la nación acusó a la presidencia de presiones e injerencia y de actuar con fines electoralistas. Esto, digo yo, sintiéndose ya el candidato del FA (¿qué dirá Cosse?)
Hubo “disuasivos” desde la presidencia y en Canelones, también. El gobierno trancó fuerte y pasó el aviso: la disciplina partidaria no es patrimonio del FA. Pero es notorio a su vez que presidencia buscó que los préstamos fueran aprobados para los tres, sin embargo, fue el FA el que lo impidió. Lo fácil es acusar el gobierno – es la resistencia- pero también puede haber sido un tiro por elevación del propio FA contra las aspiraciones del Intendente canario. ¿Por qué no? Orsi también tendría que escarbar por ahí.