Desde hace unos días atrás, se ha escuchado desde la opinión de varios voceros de la Intendencia de Montevideo, decir que entre 2019 y 2023 bajó un 20,6% el monto total transferido desde el Gobierno Central al de la capital, cuando en ese período habría bajado solo un 7,9% hacia los demás departamentos del interior del país.
Asimismo, se han deslizado ciertos conceptos con desembozada malicia o ironía tal vez, preguntándose también si eso ¨ocurriría por algún cambio inconsulto o encubierto¨ en lo que se destina a cada Intendencia, ¿o quizás a algo más?… Y continúan interpelándose, si a lo mejor esos cambios que aplicó el Gobierno actual de dar más dinero a través de algunos fondos, sino también a las Intendencias de Montevideo y Canelones. En rigor, es lo que se ha preguntado el Intendente Zunino ante algunos medios.
No entraremos en este espacio a especular sobre las motivaciones que le animarían, justo ahora.
Para echar luz sobre estos tópicos, y para hablar claro y categóricamente, habría que decir en primer lugar, y para que se entienda sin tapujos, que el incremento del FDI no les llegó a Montevideo, porque es sólo para las Intendencias del interior.
Además, el aumento del FIGM, sí les llegó porque son partidas para los Municipios.
Entonces tenemos -como ocurre frecuentemente-, verdades a medias salpicadas con mentiras, por lo que es imprescindible establecer debidamente con honestidad intelectual, y máxime cuando se tienen responsabilidades de gobierno, la verdad sobre estas cosas y desde todos los ángulos.
Digámoslo sin empacho: las dos cosas son verdad, pero con matices…
Los ¨índices¨, la última vez que se ¨tocaron¨ -estamos hablando de los porcentajes de cuánto se le da a cada Intendencia-, se estableció en el 2005, en el primer Gobierno del Presidente Tabaré Vázquez.
De ahí para acá, nunca más variaron ni se cambiaron los mismos; ni de participación en el Presupuesto, que sigue siendo 3,33%, ni la distribución de ese dinero.
Lo que sí cambió -y ocurrió ahora en el 2020-, fue el Fondo de Desarrollo del Interior (FDI), que hasta ese entonces administraban las Intendencias, reitero en el 33% del Fondo-, y con el Gobierno de Lacalle Pou se aumentó la participación de las Intendencias y ahora administran el 40% del Fondo de Desarrollo del Interior. Estamos en camino como se aprecia, hacia la verdadera descentralización como se puede afirmar contundentemente.
También se aumentaron las transferencias del Literal ¨B¨ de los Municipios, y concomitantemente se agregó el Literal ¨D¨ que es una partida de unos $50 mil que se destinan a todos los Municipios por igual. O sea que esas son partidas adicionales. Hubo incremento.
Por lo tanto, por el lado de las alicuotas de distribución no hubo cambio. Algunas transferencias aumentaron, como FDI, el Fondo de Incentivos a los Municipios (FIGM), determinándose que sí aumentó lo que pone el Estado.
Probablemente de lo que se queja Montevideo es que ha recibido últimamente menos fondos. Y es verdad, sí.
Lo que no se dice por parte de los corresponsales es que en la segunda Administración de Tabaré Vázquez, el superior Gobierno le otorgó una ¨regalía¨ al Gobierno de Montevideo, y otra a la Intendencia de Canelones, en lo que se denominó el Fondo de Infraestructura Metropolitana, constituyéndose en plata que fue por fuera de las partidas citadas. Es una plata exclusiva para estas dos Intendencias ¨compañeras¨, que para Montevideo fue de U$S 80 millones y para Canelones de U$S 20 millones.
Esas partidas en su caso Montevideo, la empezó a ejecutar en el 2018 y lo hizo hasta el 2021. En el caso de Canelones, lo mismo. Empezó ejecutándola en el 2018, y también lo hizo hasta el 2021.
Por ese tiempo, habiendo asumido ya el Presidente Lacalle Pou en el 2020, dice: ¨Señores, los dineros que no se estén ejecutando de este fondo super especial, no podrán seguir ejecutándose indefinidamente¨. Entonces para esa fecha, tenemos que Montevideo llevaba ejecutados y por lo tanto gastados unos U$S 51 millones de los U$S 80 millones.
En su caso, Canelones también entre 2018, 2019 y 2020, unos U$S 19.000.000 de los U$S 20 millones otorgados. Plata ¨de arriba¨ que no responde a nada, tratándose simplemente de una gentileza que tuvo el anterior Gobierno de Tabaré Vázquez para esas dos Intendencias únicamente.
O sea que no llegó un peso de esa manera, a ninguna otra Intendencia del País.
Y cómo se paga esa fiesta: bueno, este Fondo Metropolitano -ya gastado-, se va a pagar por parte del Gobierno Uruguayo hasta el 2032 inclusive.
El Gobierno tomador de esa deuda va a estar hasta el 2032 -sí o sí-, pagando lo que Montevideo y Canelones recibieron -repito, de arriba-, entre el 2018 y el 2020. O sea que en el actual Período de Gobierno, se ha estado pagando las cuotas correspondientes; las seguirá pagando el Gobierno de Orsi, y en los años restantes de quien le suceda, se seguirá pagando la regalía ¨original¨ -lo decimos por lo Sui Generis que fue la decisión de Tabaré Vázquez.
En síntesis: ¿están recibiendo menos? Sí, pero porque recibieron ya una ¨herencia yacente¨ que no estaba prevista en ningún Presupuesto de la Nación. ¿Se entiende?
Tienen razón cuando expresan que han recibido menos en este Período, pero hay que decirlo todo. Llámese garrón, regalía o como quiera llamarse…
Y no estamos incluyendo en las apreciaciones de este racconto, la partida por mantenimiento de caminería, ítem previsto en el ¨Programa 999¨ en el que Montevideo recibe relativamente poca plata -unos $ 20 millones-, pero que en el período del 2017 al 2023 se le da de esa plata que se le debería descontar de las partidas del ¨214¨, y sin embargo no se les descontaba a Montevideo cuando sí se les descontaba a las Intendencias del interior.
Puede ser algo minúsculo, pero hay que decir también que el cambio de una ¨coma¨ en la redacción en la Ley de Presupuesto en 2015, hizo también que Montevideo se viera favorecido. Recibía un dinero que se debería descontar, como se hace con los fondos que se adelantan para mantenimiento de caminería a las demás Intendencias del ¨214¨. Pero no, en el caso de Montevideo, se le daban los $ 20 millones y después no se le descontaban como hubiese correspondido, tal lo acontecido con todas las demás del interior.
Entonces y para terminar, no vamos a inferir que hubo allí una ¨picardía¨, pero así puede constatarse realmente si se dicen con objetividad las cosas.
Claro, si se tienen en cuenta también $ 20 millones que se les debería descontar y no se hacía; si también se les dieron U$S 51 millones de arriba de las bolsas como ¨regalía¨, por supuesto que ahora están recibiendo menos. Lo que ocurre es que en estos tiempos están recibiendo lo que les corresponde realmente. Porque lo otro que recibían hasta que se cortó, digamos que eran favores políticos, para no abundar en eufemismos.
Esa es la explicación, guste a quien guste.
Que no se diga entonces que son víctimas de ahogos financieros, cambios sesgados en las alicuotas, ni ningún otro verso como se acostumbra a MENTIR.
En este caso, mentir para cubrirse de eventuales emplazamientos. Pero no nos compete -como adelantamos- discernir al respecto, sólo contribuir a encuadrar las cosas en su justo medio.
Quede claro que este Gobierno actual ha tratado a todos con justicia, igualdad y ecuanimidad. A todos por igual.
En ese sentido, queda meridianamente claro también que en esto no hay ¨ni hijos ni entenados¨. Todos son hijos del propio Gobierno.
Lo que pasaba antes es que había 2 hijos y 17 entenados!!!
Que así sea.
Luis Eduardo Pereira
Secretario General de la Intendencia de Maldonado











