Tribunal de Apelaciones confirmó sentencia que condenó a cinco años de cárcel a escribano fernandino

Se lo acusó de haber llevado adelante maniobras con la titularidad de varios predios ubicados en la costa del departamento de Maldonado

POR MARCELO GALLARDO – @emepege

El Tribunal de Apelaciones de 3º turno confirmó el pasado 21 de abril la sentencia en primera instancia que condenó a cinco años de cárcel al escribano público Carlos De León por la comisión de siete delitos de falsificación ideológica de documento público uno de ellos fuera de la reiteración con un delito de estafa.
La sentencia del tribunal dejó firme la condena en primera instancia dictada el 19 de noviembre de 2020 por el juez penal de 10º turno Rubén Etcheverry ante un pedido de la fiscal Mariela Núñez. El citado notario fue condenado por haber redactado varias escrituras públicas que a la postre constituyeron un delito de falsificación ideológica de documento público por un funcionario público y fue acusado de haber llevado adelante maniobras con la titularidad de varios predios ubicados en la costa del departamento de Maldonado.
La condena en primera instancia había sido apelada por el abogado defensor Leandro Arévalo por lo que el caso pasó a estudio del tribunal de referencia, que arribó al fallo mencionado.

“In dubio pro reo”
El defensor sostuvo que la base de la prueba tenida en consideración para la condena está dada por declaraciones de personas que se contradicen y se encuentran vinculadas por lazos familiares o afectivos, en tanto los dichos de este encausado siempre fueron coherentes e inalteradas, violándose asimismo el principio “in dubio pro reo”. Señaló que su defendido no cometió delito alguno en tanto se limitó a cumplir fielmente con los controles notariales que no lo obligan a conocer sobre la veracidad o no de los derechos posesorios, tarea que le compete al Juez al momento de pronunciarse en un juicio de prescripción.

Tribunal
Mientras tanto el tribunal, al expedirse sobre el recurso planteado por la defensa, manifestó su sorpresa por algunos conceptos manejados por la defensa del ahora condenado. “El Colegiado no puede dejar de advertir algunas expresiones del Sr. Defensor impugnante Dr. Leandro Arevalo Vidal que, más allá de traslucir su legítima disconformidad con el fallo de primera instancia, son tan incisivas que distan de erigirse en crítica concienzuda, atentando contra el decoro en el desempeño de la noble función del curial y contra la dignidad de la Magistratura. Frases como “dicha conclusión es un atropello, una barbaridad, un sinsentido que no tiene ni pies ni cabeza”, “es absolutamente indignante leer lo aseverado por la Sede”, “es realmente una tomada de pelo, una burla y un atropello leer tal afirmación”, “es tal la indignación y la intolerabilidad de que se condene a una persona por un delito que no cometió, cuando las pruebas son tan evidentes y han estado siempre a la disposición en el expediente, que rompe los ojos y entristece ver como nuestro sagrado Estado de Derecho es avasallado y violado flagrantemente”, la que incluso repite a fs. 1904 ahora resaltando la fuente con color rojo; nada agregan al debate fructífero de ideas y mucho al agravio burdo que desmorona el nivel de aquél”, afirmaron los ministros.