Uno de los imputados por la golpiza a Daniel Puig asegura que es inocente

Según su testimonio fueron otros dos sujetos que no conoce y que al grito de “¡te gusta pegarle a los viejos!”, propinaron trompadas y patadas en la cabeza del empresario

POR MARCELO GALLARDO – @emepege

Cristian Marcelo Sanguiao Da Silva es uno de los acusados de haber golpeado al empresario Daniel “Dany” Puig al caer la tarde del 6 de enero pasado, en un confuso incidente ocurrido en la entrada del balneario Manantiales.
Los golpes de puño y puntapiés que Puig recibió ese día en su cabeza lo dejaron en grave estado por lo que fue internado durante semanas en un centro de tratamiento intensivo de Montevideo.
Los cuatro sujetos señalados como autores de la golpiza fueron detenidos días después por la Policía y puestos a disposición de la fiscalía, que pidió y obtuvo de la justicia una serie de medidas limitativas para el cuarteto, a la espera de la audiencia de formalización.
Según trascendió en las últimas horas la fiscalía pedirá una pena de veintidós meses de arresto domiciliario contra M.D.G.R., A.S.S.D.S., C.M.C.D.S. y L.F.C.C.
En las últimas horas, Cristian Marcelo Sanguiao Da Silva, uno de los involucrados, salió a la opinión pública para asegurar que él no golpeó a Puig y que, por el contrario, se tiró encima del empresario para evitar que lo siguieran golpeando.
“Soy inocente”; exclama Sanguiao Da Silva en diálogo con Correo de Punta del Este. Sanguiao aseguró que solo su hermano le pegó apenas un golpe de puño del cual Puig se recuperó de inmediato. “Ahí aparecieron dos tipos que no conozco que aprovecharon el borbollón que se armó para pegarle patadas y trompazos”, explicó. “Yo fui una de las personas que lo estaba cuidando a Puig. ¡No le pegué en ningún momento! La única persona que llegó para pegarle un piñazo fue mi hermano. Le pegó una sola piña. Así lo reconoció mi hermano en la fiscalía y lo reconocimos nosotros”, indicó. “Ahí me caí encima de Puig para protegerlo. Le dije a mi hermano: ¡ya está! Cuando estábamos los dos en el piso apareció una mujer para discutir con mi hermano. Cuando con el pie saqué a mi hermano del lugar ahí aparecieron en medio del borbollón dos personas. Una de esas personas lo agarró a Puig a trompadas en el piso y la otra le pegó una patada en la cabeza. Ninguno de nosotros cuatro le pegamos a Puig salvo la trompada de mi hermano que no le hizo nada porque él se repuso enseguida”, exclamó.

En guardia
“Ninguno de nosotros le hizo nada. Te digo más: el conductor del auto en el que íbamos ni siquiera tuvo tiempo para bajar. El otro compañero fue el que sacó a Puig cuando éste le estaba pegando al veterano. Ese compañero se quedó dando asistencia al veterano y nunca estuvo cerca de él. Yo fui el que le dije a Puig: ‘¿te gusta pegarle a la gente mayor?’. Enseguida me puse en guardia por las dudas que se me viniera encima. Ahí fue cuando apareció mi hermano y le pega una piña. Cuando recibió la trompada Puig se tropieza con el cordón y se cae. Por las dudas, me tiré encima de Puig para protegerlo. Ahí le dije a mi hermano que no lo golpeara más. Cuando Puig intenta pararse aparecieron esos dos tipos que no conozco que lo golpearon en la cabeza”, explicó.
“Ahora nos dicen que la fiscalía nos quiere imputar dos meses de prisión domiciliaria. Está muy bien porque podemos trabajar. Pero no es justo porque nosotros no agredimos a Puig. Fueron esos dos tipos”, agregó. “Yo tengo principios y valores. Pero si en algún momento quiero salir del país para pasear con mi esposa y mis hijas no puedo hacerlo. Encima que no le pegué”, exclamó.
“Lo que pasa que a esa hora en Manantiales éramos los únicos que andábamos de mameluco de la construcción con colores refractarios. Nosotros estábamos parados al lado de Puig cuando cayó. Ahí saltaron esos dos tipos que nadie conoce. Para peor la cámara de seguridad del lugar estaba fuera de servicio”, dijo. Las medidas cautelares no incluyen el arresto domiciliario y sí la prohibición de salir del país, la prohibición de acercamiento y comunicación con la víctima Daniel Puig y por último la obligación de fijar domicilio y no modificarlo.

El hecho
Una vez constatado el incidente, las autoridades policiales llevaron adelante una serie de indagatorias que incluyeron testimonio de presuntos testigos y de los hechos narrados en la denuncia que efectuó el otro conductor, quien aseguró haber sido golpeado por Puig.
Efectivos de investigaciones apuntaron a las imágenes proporcionadas por el sistema de video vigilancia del lugar. En este caso, las cámaras más cercanas al hecho se encuentran a más de una cuadra del lugar. Las mismas captaron el paso por esa esquina de un vehículo ocupado por cuatro personas. La trayectoria del vehículo no continuó, como debería haber ocurrido, por la misma arteria de tránsito lo que sería captado por las cámaras siguientes. Los policías, con la matrícula del citado auto en su poder, contactaron a la propietaria de este, que figura en el registro respectivo de automotores. La mujer le dijo a la Policía que el auto lo había vendido tiempo atrás. Esto permitió la detención, primero del propietario y luego de los otros tres ocupantes. Los cuatro fueron conducidos a dependencias policiales donde, interrogados por este caso, confesaron la autoría de la golpiza.

Medidas limitativas para los cuatro acusados de golpear a Daniel Puig

 

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