El directorio de UTE resolvió la extensión, por segunda vez, de las exoneraciones sobre cargos fijos y de potencia a las empresas hoteleras y gastronómicas desde noviembre hasta marzo, debido a las consecuencias económicas de la emergencia sanitaria por COVID-19. Las exoneraciones alcanzarán a 3.000 clientes, informó la presidenta del ente energético, Silvia Emaldi, a Comunicación Presidencial.
Emaldi explicó que las bonificaciones serán por el 100% de los cargos fijos y de potencia contratada a clientes cuyos contratos impliquen potencia menor o igual a 40 kilovatios; y bonificación en esos mismos cargos proporcional al comparativo de consumo con respecto al mismo mes del año anterior a los clientes con potencia mayor a 40 kilovatios. La medida, que comprende a 3.000 clientes, totalizará 15 millones de pesos de inversión.
La presidenta del ente recordó que las resoluciones impulsadas al momento involucran a sectores perjudicados, tanto por las consecuencias económicas de la COVID-19 como por la sequía, acciones que requirieron una renuncia de 500 millones de pesos.
La empresa estatal además informa que esas bonificaciones se realizarán en forma automática por la ge-rencia comercial, en base a la lista de clientes que oportunamente fue remitida a UTE por los organismos correspondientes. La iniciativa se suma a otras impulsadas junto al Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) y la Oficina de Planificación y Presupuesto (OPP) definidas y desarrolladas a lo largo de la pandemia.

Bono
Asimismo, se informó que UTE implementará un plan de regularización y beneficios dirigido a 100.000 usuarios en situación de vulnerabilidad.
Desde 2020, UTE trabaja con el Ministerio de Industria Energía y Minería (MIEM) para implementar un bono social destinado a personas que se encuentren en situación vulnerable, a fin de que regularicen el servicio y de esta forma ingresen al sistema eléctrico formal. El bono estará dirigido a personas que integren los planes del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) y del Banco de Previsión Social (BPS).
La medida significa un respaldo para acompañar a miles de uruguayos que, por la pandemia de COVID-19, han afrontado dificultades, por lo que el bono social se descontará de la tarifa mensual. El objetivo del ente es que estos planes de inclusión social permitan mejorar la calidad de vida a integrantes de hogares de contexto crítico.
Los beneficiarios cumplirán con un proceso de regularización del servicio y de adecuación de la infraestructura, para que accedan a la seguridad necesaria y no corran riesgo de vida por conexiones caseras, aclaró la jerarca.