Después de veintisiete años, la residencia presidencial de la avenida Roosevelt de Punta del Este fue escenario de una cumbre de presidentes. El anterior encuentro fue protagonizado por el entonces presidente Luis Alberto Lacalle Herrera y el líder israelí Shimon Peres.
Ayer, los presidentes Luis Alberto Lacalle Pou y Mario Abdo Benítez compartieron un almuerzo de trabajo para analizar la agenda bilateral de ambos países. En la ocasión, los mandatarios fueron acompañados por los cancilleres Francisco Bustillo y Euclides Acevedo, quienes también compartieron el asado que siguió a la reunión de trabajo que comenzó alrededor del mediodía.
Al finalizar el encuentro, los dos presidentes brindaron una declaración conjunta donde destacaron la cordialidad que reina entre ambos.
Lacalle, quien habló primero ante los periodistas presentes en la residencia presidencial de la avenida Roosevelt dijo: “Son países que tienen, necesariamente, una virtud en las relaciones complementarias. Un país como Paraguay, sacrificado, de trabajo, que ha crecido en el mundo, y un país como el nuestro, que tiene gran parte de su origen y razón de ser en el transporte, logística y salida al mundo”.
En un tono coloquial, el presidente Lacalle Pou adelantó a Abdo Benítez el alcance de sus encuentros con los presidentes Alberto Fernández y Jair Bolsonaro, el primero registrado el año pasado en la estancia San Juan de Anchorena y el segundo días atrás en Brasilia.
Lacalle continuó: “Puedo decir con mucho agrado que la vocación paraguaya de abrirse al mundo es igual a la de Uruguay y sigue vigente con más fuerza. Por eso, el avance de los países del Mercosur al mundo es importantísimo. Para Paraguay y Uruguay es determinante en los tiempos que se vienen”.
“El mundo se está abriendo a nuestros commodities, a nuestras materias primas, y nosotros estamos capacitados a ofrecerlos. Necesitamos entrarle al mundo, a esos mercados, en igualdad de condiciones que nuestros competidores. Por eso, el avance con países del mundo que son consumidores mayores de nuestras materias primas, hacia allí tenemos que ir a negociar, con nuestras particularidades y compromisos”, dijo.

La resolución argentina
El presidente Mario Abdo Benítez se refirió a los desafíos conjuntos entre ambos países y su particular sintonía con el presidente Luis Lacalle Pou.
Abdo Benítez expresó: “Es tiempo de construir puentes, encuentros, destinos comunes y que la solidaridad no se acabe para toda la humanidad”.
Más allá que la cobertura de los medios hizo hincapié en si el presidente Lacalle Pou fue el asador de la velada o de las selfies que se sacó con los niños presentes en el lugar, seguramente uno de los temas que tocaron ambos mandatarios se centró en la complicada situación que enfrenta al Paraguay con la Argentina.
El pasado 26 de enero, el Boletín Oficial de la República Argentina, el Diario Oficial de ese país, publicó una resolución del ministerio de transporte del gobierno de Alberto Fernández que en los hechos puso en práctica la política de retaliación respecto de los buques y armadores paraguayos que practican la mecánica de la reserva de cargas en desmedro –según Argentina- de la flota argentina.
Según la autoridad argentina, Paraguay debe desistir de restringir las operaciones de buques de bandera argentina que pretendan operar en sus puertos y levante reserva de cargas. De ahora en más, Argentina no permitirá que buques de otras banderas, transporten cargas en la hidrovía Paraná.
Por lo pronto, la carga paraguaya que baje o suba por el río Paraná deberá emplear buques argentinos y no paraguayos. El malestar paraguayo seguro fue trasladado por el presidente Mario Abdo Benítez a su anfitrión, su colega Luis Lacalle Pou en el encuentro de la víspera en la residencia de la avenida Roosevelt.