
Con más de 70 años de trayectoria, CRIBA (Construcciones Residenciales e Industriales de Buenos Aires) se consolida como una de las principales constructoras de Argentina y Uruguay. Desde su desembarco en Punta del Este en 2012 con la construcción de Art Tower, diseñada por el reconocido arquitecto Carlos Ott, la empresa ha marcado hitos con proyectos como la Torre YPF, Alvear Tower (el edificio más alto de Argentina) y el ambicioso Cipriani Resort, Residences & Casino. En una entrevista telefónica con Correo de Punta del Este, Manuel Valdés, director comercial de CRIBA, compartió su visión optimista para 2025, destacando el auge inmobiliario en Uruguay, impulsado por cambios económicos y una renovada percepción de los argentinos sobre Punta del Este. Con una economía uruguaya que atrae nuevamente a los argentinos, un auge en compraventas inmobiliarias y proyectos de envergadura como Cipriani y +Colonia, CRIBA se posiciona como un actor clave en el desarrollo de la región. Para Valdés, el futuro es claro: “Punta del Este tiene un camino enorme por recorrer, y nosotros estamos listos para ser parte de él”.

—CRIBA lleva más de una década en Uruguay. ¿Cómo ven el 2025 en Punta del Este y el resto del país?
-Lo vemos muy activo, con cifras sorprendentes. El verano fue récord en convocatoria y se lanzaron varios proyectos. Uruguay dejó de ser caro para los argentinos, gracias a las medidas económicas implementadas por el presidente Javier Milei desde diciembre de 2023. Antes, un departamento de 600.000 u 800.000 dólares era prohibitivo; hoy es accesible para un segmento importante. Esto ha revitalizado el interés por Punta del Este.
—¿Ha cambiado la percepción de los argentinos sobre este destino?
-Totalmente. Punta del Este ya no se percibe como caro. Muchos argentinos están volviendo a apostar por la ciudad, incluso mudándose por la calidad de vida que ofrece. Hay desarrolladores comprando tierras, y nosotros mismos estamos evaluando terrenos para nuevos proyectos a través de nuestra unidad de Real Estate. Vemos a Uruguay como distintos “países”: Punta del Este, Montevideo y Colonia, cada uno con dinámicas y públicos propios, pero todos con gran potencial.
—CRIBA está ejecutando la primera etapa del proyecto Cipriani en Punta del Este, considerada la obra más importante del país en este momento. ¿Qué tan desafiante es?
-Es un proyecto monumental. La primera etapa incluye la reconstrucción del hotel San Rafael, el casino, el centro de convenciones y las fundaciones de la primera torre, sumando 45.000 metros cuadrados. En total, el complejo alcanzará 180.000 metros cuadrados con tres torres, un ícono no solo para Punta del Este, sino para América del Sur. Hemos trabajado con arquitectos de renombre como Rafael Viñoly y César Pelli, y este proyecto, diseñado por Viñoly, es especialmente desafiante por su escala y plazos cortos. En picos, hemos tenido hasta 1.500 personas trabajando, muchas en doble turno.
—¿En qué etapa está la obra de Cipriani?
-Está aproximadamente al 60% de avance. No todas las áreas progresan al mismo ritmo: el hotel, el casino y el centro de convenciones tienen distintos niveles de desarrollo, pero el objetivo es entregar todo junto. No tenemos una fecha exacta de finalización, ya que depende de las indicaciones del cliente, pero es posible que parte del proyecto se inaugure antes del próximo verano.
—Reconstruir un hotel histórico como el San Rafael, adaptándolo al siglo XXI, debe ser un reto enorme.
-Sin duda. El público de lujo actual exige estándares muy distintos a los de hace un siglo. El nuevo hotel San Rafael mantendrá su fachada original, como lo exigían las normativas, pero incluirá comodidades modernas como un spa, nuevas tipologías de habitaciones y un centro de convenciones. Todo el hormigón es premoldeado, lo que añade complejidad, pero asegura calidad y precisión.
—Hablando de desafíos, las torres de Cipriani superarán los 300 metros. ¿Cómo abordan esa escala?
-Ya construimos Alvear Tower, la más alta de Latinoamérica con 235 metros. Una de las torres de Cipriani llegará a 330 metros, un reto mayor. Estamos evaluando construirla con hormigón de alta resistencia o una estructura mixta de acero y hormigón, como se hace en Estados Unidos. Es un desafío técnico, pero estamos acostumbrados a obras de esta envergadura.
—CRIBA también participó en proyectos como Le Parc IV y Torre Huergo. ¿Han incursionado como inversores?
-En Le Parc III participamos como inversores, pero en Le Parc IV solo como constructores. También trabajamos en esquemas asociativos, como con Consultatio en Torre Huergo (47.000 m²) y con Argencons en +Colonia. Invertimos nuestras utilidades en los proyectos donde construimos, porque confiamos en el negocio y en nuestros clientes. Es una forma de fidelizar y crecer juntos.
—¿Cómo impacta la compra del 51% de Argencons por parte de Consultatio?
-Fue una sorpresa para el sector. Consultatio y Argencons tienen metodologías distintas, pero esta alianza los posiciona como uno de los desarrollistas más importantes de Argentina, junto con IRSA. Ambos son clientes nuestros desde hace años, y ya tuvimos una experiencia exitosa con Consultatio en Huergo 471. Creemos que esto abrirá la puerta a más proyectos conjuntos.
—El proyecto +Colonia suena ambicioso. ¿Qué lo hace único?
-+Colonia es un emprendimiento monumental de 500 hectáreas que prácticamente duplicará Colonia del Sacramento en 20 o 30 años. La primera etapa, con dos torres de Argencons y el módulo inicial de +Colonia, suma 45.000 metros cuadrados. Apunta a un público diverso: nómades digitales, empresas globales y argentinos atraídos por la cercanía a Buenos Aires. Es como una “Silicon Valley” sudamericana, diseñada para crecer como una ciudad autosuficiente con servicios de primer nivel.
—¿Qué proyectos tienen en carpeta para Punta del Este?
-Estamos terminando Signature, diseñado por el arquitecto brasileño Marcio Kogan, y tenemos dos proyectos avanzados: uno en la costa de José Ignacio y otro en el corazón de la Punta. Son iniciativas con grupos uruguayos y argentino-uruguayos, pero aún no podemos revelar detalles porque están próximos a lanzarse.
—¿Cómo opera CRIBA en Uruguay?
-CRIBA Uruguay funciona como una sociedad autónoma. Desde la pandemia, pasamos de un proyecto de 30.000 metros cuadrados a más de 150.000 en simultáneo, un volumen que pocas constructoras residenciales manejan en Punta del Este o incluso en Uruguay. No solo queremos quedarnos, sino seguir creciendo.











