Informe del CURE alerta por impactos de aeropuerto entre lagunas de Rocha y Garzón

El documento recomienda evaluar de forma exhaustiva localizaciones alternativas, preferentemente más alejadas de las lagunas y vinculadas a la Ruta 9, para mejorar la relación costo-beneficio y minimizar impactos ambientales

Un grupo de docentes e investigadores del Centro Universitario Regional Este (CURE) elaboró un informe técnico sobre la propuesta de instalar un aeropuerto internacional en padrones ubicados entre el Paisaje Protegido Laguna de Rocha y el Área de Manejo de Recursos Laguna Garzón, en el departamento de Rocha. El documento, encomendado por la Comisión Directiva del Centro Universitario Local de Rocha a pedido de una organización de la sociedad civil, fue remitido el 20 de julio de 2026 a la ministra de Defensa Nacional, Sandra Lazo; al ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño; y al intendente de Rocha, Alejo Umpiérrez.
El informe se basa en el conocimiento científico disponible, marcos conceptuales actuales y la normativa vigente de ordenamiento territorial. Su objetivo es asesorar a proponentes, decisores y la sociedad en general sobre potenciales impactos negativos del emplazamiento propuesto y no analiza los eventuales beneficios económicos para Maldonado y Rocha.

Relevancia ecológica del sitio
La zona se encuentra en un área categorizada como suelo rural con atributo de potencialmente transformable, según el Plan Local de Ordenamiento Territorial de Lagunas Costeras (Decreto Departamental 1/2011). Forma parte de la Reserva de Biósfera Bañados del Este y, en el caso de Laguna de Rocha, del sitio Ramsar.
El sistema lagunar alberga más de 200.000 aves de unas 200 especies y funciona como sitio crítico en el hemisferio occidental para especies residentes y migratorias.
La Laguna de Rocha concentra aproximadamente el 6% de la población mundial del playerito canela (especie vulnerable a nivel global) y es relevante para el playero rojizo, entre otras. Ambas lagunas constituyen una unidad ecológica de alta biodiversidad, con movimientos frecuentes de aves y fauna entre ellas.

Principales riesgos identificados
Los especialistas destacan varios impactos potenciales:
Riesgo de colisión con aeronaves: la alta densidad de aves de mediano y gran porte (cisnes de cuello negro, flamencos, cigüeñas y otras) eleva el peligro tanto para la seguridad operativa como para la fauna.
Manejo de fauna: falta de claridad sobre las medidas que se aplicarían para reducir riesgos de colisión y sobre cómo estas evitarían afectar a las poblaciones que son objeto de conservación de las áreas protegidas.
Pérdida de hábitats y conectividad: el predio interrumpiría el espacio de tránsito y la conectividad ecológica entre las lagunas, afectando especies amenazadas y fauna de mediano porte (ñandúes, carpinchos, lobitos de río, entre otros).
Alteración del paisaje sonoro y visual: el ruido de alta intensidad puede interferir en la comunicación, reproducción y alimentación de las aves, y simular la presencia de depredadores. La infraestructura y el posible desarrollo asociado generarían contaminación lumínica (afectando cielos oscuros y turismo astronómico) y homogeneización del paisaje cultural y visual.
Impactos acumulativos: la instalación de un aeropuerto suele actuar como catalizador de urbanización, especulación inmobiliaria, aumento del tránsito y cambios en el uso del suelo, con efectos sobre la calidad ambiental y posibles presiones futuras (como un puente sobre la barra de Laguna de Rocha).
El informe también señala posibles afectaciones al patrimonio arqueológico documentado en las zonas próximas a ambas lagunas.

Aspectos de ordenamiento territorial
Según el análisis jurídico incluido, la normativa vigente (Ley de Ordenamiento Territorial y Desarrollo Sostenible y el Plan Local Lagunas Costeras) requiere, como mínimo, un Programa de Actuación Integrada (PAI) para cambiar la categoría de suelo rural antes de avanzar con una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA) de un proyecto de esta naturaleza. Realizar la EIA sobre un padrón que mantiene categoría de suelo rural se considera no alineado con las normas de orden público.

Recomendaciones
El documento plantea directrices para evitar daños potencialmente irreversibles:
Evaluar de forma exhaustiva localizaciones alternativas, preferentemente más alejadas de las lagunas y vinculadas a la Ruta 9, para mejorar la relación costo-beneficio y minimizar impactos ambientales.
Cumplir estrictamente con el marco de ordenamiento territorial mediante un PAI (que permita analizar alternativas) previo a la EIA, y respetar el Plan Local Lagunas Costeras.
Exigir, cualquiera sea la ubicación final, estándares de mitigación equivalentes a los aplicados en el aeropuerto de Galápagos (operado por la misma empresa concesionaria): esquema de descarga cero de aguas residuales, uso de energía renovable, restricciones horarias estrictas para reducir ruido y exclusión de luminaria nocturna innecesaria, entre otras.
Diseñar infraestructura mimetizada con el entorno, priorizar especies nativas, implementar drenaje eficiente de pluviales y proteger los cielos oscuros.
El informe subraya que la comunicación del proyecto ante el Ministerio de Ambiente (clasificación propuesta B) subestima varios de estos impactos, en particular los referidos a las aves y al “manejo de fauna”.Los autores son Javier Vitancurt, Joaquín Aldabe, José Sciandro, Daniel De Álava, Felipe García-Rodríguez, Valeria Camarero, Lucía Ziegler, Andrea Sosa y Eugenia Villarmarzo, de distintos departamentos del CURE y del Laboratorio de Arqueología del Paisaje y Patrimonio.

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