
El empresario italiano Giuseppe Cipriani fue recibido este lunes en la tarde por el intendente de Maldonado, Miguel Abella, en el marco de la crisis que atraviesa la obra del ex Hotel San Rafael. El encuentro se celebró en el despacho del jefe comunal, quien estuvo acompañado por el secretario general de la Intendencia, doctor Álvaro Villegas. Cipriani llegó junto a su mano derecha y asesor legal, el abogado Pablo Monsuárez.
Durante la reunión, el empresario le aseguró a Abella que enfrenta en soledad los incumplimientos de la empresa constructora CRIBA, y remarcó que el hotel exhibe un avance de obra del 85%, .
Cipriani adelantó además que este martes mantendrá una reunión clave con los principales directivos de CRIBA, instancia en la que se espera una definición sobre la continuidad de la constructora en el proyecto.
Consultado horas antes por la prensa sobre la situación del emprendimiento, el propio Cipriani había reconocido que el proyecto continúa pero que no podrá inaugurarse este año. “Es una lástima que no lo podamos abrir este año por varios retrasos que tuvieron en la obra y seguramente se abrirá el año que viene”, señaló, atribuyendo la demora a “incumplimiento de contrato y retraso en general” por parte de la constructora. Sobre la continuidad de CRIBA al frente de la obra, admitió que la empresa está evaluando distintas alternativas, entre ellas un eventual cambio de constructora, aunque aclaró que la decisión todavía no está confirmada.
El empresario también se refirió a la situación de los operarios enviados al seguro de paro, y garantizó que quienes deseen reincorporarse a la obra podrán hacerlo. En ese sentido, destacó el resultado de una reunión mantenida con el sindicato de la construcción, de la que participaron representantes departamentales y de la obra, y confirmó que este martes asistirá a una asamblea de SUNCA convocada en el obrador del proyecto.
Inversión y habilitación
Uno de los puntos centrales del encuentro con Abella tuvo que ver con el estado de la inversión certificada por el proyecto Cipriani, que resulta clave para la habilitación de una sala de juego privada en el complejo. El empresario explicó al intendente que el monto ya invertido supera con creces el piso exigido por la denominada cláusula espejo de Baluma S.A., que fija como condición para cualquier nuevo casino privado en la zona una inversión mínima equivalente, en moneda constante, a la realizada oportunamente por la empresa concesionaria del entonces Conrad.
Ese mínimo, que en un primer momento se había establecido en el entorno de los 160 millones de dólares, fue actualizado con posterioridad a 221 millones de dólares. Según pudo saber este medio, los certificados de inversión presentados por Cipriani ante el Ministerio de Economía y Finanzas ya superan holgadamente esa cifra, ubicándose en el orden de los 248 millones de dólares. El dato no es menor: al haber superado el umbral exigido por la normativa vigente, el empresario italiano queda en condiciones de avanzar en la negociación con el gobierno nacional para la habilitación del casino.
En ese marco, Cipriani informó al intendente que entre el jueves y el viernes de esta semana mantendrá una reunión en Torre Ejecutiva con autoridades de Presidencia de la República, instancia en la que buscará destrabar la habilitación de la sala de juego privada proyectada para el complejo Locanda, en La Barra. Esto permitirá, como adelantó el autor de esta nota, dar trabajo a las 300 personas que son instruidas tanto para el trabajo en el casino como en el servicio de hotelería mientras no queden listos ni el hotel, ni el casino, lo que se espera ahora para el segundo semestre del 2027
Según pudo reconstruir Correo de Punta del Este a partir de fuentes con conocimiento directo del encuentro, Abella recibió con expectativa la posibilidad de que el gobierno autorice el funcionamiento de la sala de juego incluso antes de la culminación total de las obras, como forma de evitar la pérdida de puestos de trabajo. Se trata de una idea que el propio intendente habría planteado en gestiones previas ante autoridades del gobierno nacional, con el objetivo de sostener el empleo de alrededor de 300 trabajadores vinculados al emprendimiento mientras se resuelve la situación con la constructora.
Reunión clave
Pese a las dificultades que atraviesa la relación entre Cipriani y CRIBA, el clima descrito por quienes participaron del encuentro fue de tranquilidad. El empresario italiano habría transmitido confianza respecto a la continuidad del proyecto, remarcando su voluntad de sostener los plazos pese a los retrasos ya reconocidos públicamente.
La obra del ex San Rafael, uno de los emprendimientos hoteleros y de juego más relevantes en la actual agenda de Maldonado, continúa así en el centro de la escena: por un lado, con la definición pendiente sobre el futuro de CRIBA como empresa constructora; por otro, con la negociación en curso ante el gobierno nacional para la habilitación de la sala de juego, que podría destrabarse en los próximos días a partir de la reunión prevista en Torre Ejecutiva.
En las próximas horas se conocerán los resultados del encuentro entre Cipriani y los directivos de CRIBA, que podría marcar un punto de inflexión en la definición sobre la continuidad de la constructora al frente de una de las obras más grandes que se ejecutan actualmente en el departamento y en el país.
La definición sobre el futuro de CRIBA en la obra y el resultado de las gestiones ante el gobierno nacional por la habilitación del casino serán, en los próximos días, los dos frentes que marcarán la agenda del proyecto Cipriani en Maldonado.











