R.L.L.C.R., de 53 años fue condenado en las últimas horas como autor penalmente responsable de un delito de violencia privada en concurrencia fuera de la reiteración con dos delitos de lesiones personales y un delito de daño en reiteración real, a la pena de diez meses de prisión. El hombre no irá a la cárcel, pero cumplirá ciertas medidas entre las que figura el uso de tobillera electrónica, cinco días de arresto domiciliario y otros tantos de arresto domiciliario nocturno, además de la prohibición de acercarse a ninguno de los involucrados.
Este hombre fue denunciado en dos ocasiones. La primera fue en marzo, cuando la pareja de su exesposa narró a la policía que había sido agredido físicamente en un baile del centro de la capital departamental. Luego del incidente el hombre golpeado debió ser atendido en un sanatorio local.
En ese momento se dispuso su citación a la sede letrada.
Algunos meses después, a fines de mayo, el agresor fue denunciado nuevamente, esta vez por el agredido y por la mujer quienes sostuvieron que habían sido agredidos físicamente por R.L.L.C.R quien además les había dañado el auto.
Arriba del puente
Un hombre de iníciales O.L.L.M, de 30 años fue formalizado por la presunta comisión de un delito de Negociación de Estupefacientes y la justicia dispuso como medida cautelar la prisión preventiva por el plazo de noventa días.
Todo comenzó cuando la policía fue informada sobre la venta de estupefacientes en la zona de la vía férrea, encima del puente del arroyo San Carlos.
Luego de una minuciosa investigación por parte del personal de Investigaciones de Zona Operacional III, el pasado 30 de mayo en horas de la tarde se implementó un operativo en esa zona en el que fue detenido O.L.L.M junto con 54 envoltorios de papel de clorhidrato de cocaína y 1487 pesos uruguayos.











