La Administración Nacional de Combustible, Alcohol y Portland (ANCAP) avanza en la sustitución integral de su boya petrolera monoboya en el Terminal del Este, frente a José Ignacio. Los trabajos, que ya comenzaron, dejarán la instalación fuera de servicio durante las próximas semanas.
Entre el viernes y el sábado, técnicos de ANCAP desmantelaron los dos manguerotes flotantes que conectan la boya con los buques tanqueros. Estos elementos –dos líneas operativas de 230 metros de largo, con diámetros variables entre 30 y 60 centímetros y capacidad para soportar hasta 21 kilogramos por centímetro cuadrado– fueron remolcados hasta el puerto de Punta del Este. Esta maniobra marca el inicio concreto del recambio de la boya, según confirmaron fuentes de la estatal.
Los trabajos forman parte de un plan mayor de modernización. La Gerencia de Abastecimiento – Procesamiento y Ejecución de Compras de ANCAP llamó a Licitación Abreviada Ampliada para contratar el servicio de botadura (puesta a flote) de la boya petrolera SO1174 y el izaje de la boya SO1072, a realizarse en el muelle de La Teja, muro norte.
Según el pliego de condiciones, las maniobras se dividen en dos etapas principales: Maniobra 1: Izar y botar (poner a flote) la boya petrolera SO1174, actualmente ubicada en un galpón en el muelle Norte de la dársena de La Teja. Una vez a flote, se podrá utilizar horas de grúa para tareas complementarias como ajuste de asiento, colocación de contrapesos, lastrado y estiba de accesorios sobre la boya, según indicaciones de ANCAP. Maniobra 2: Izar la boya petrolera SO1072 –que arribará flotando al lugar en un plazo aproximado de 4 a 10 días después de finalizada la primera maniobra– y colocarla en el galpón, en la posición que ocupaba la SO1174.De forma paralela,
PLEM
ANCAP ya había resuelto una emergencia crítica en enero-marzo de este año con la reparación del PLEM (Pipeline End Manifold), el módulo submarino de válvulas ubicado en el fondo del mar que conecta los oleoductos con los manguerotes. Un equipo de técnicos especializados de la empresa chilena Diving Austral Chile completó con éxito la segunda etapa de esta intervención. Los buzos chilenos ejecutaron soldaduras submarinas de alta precisión desde el interior de la tubería, en condiciones extremas: a más de 20 metros de profundidad, en oscuridad total, con corrientes fuertes, sedimentos que reducían la visibilidad a cero y espacios confinados. Según el reel de Instagram de la empresa titulado “Una de las reparaciones más complejas en Latinoamérica”, se trató de un trabajo que “combinó ingeniería, precisión y coordinación en terreno”, elevando la ingeniería submarina regional a un “estándar de clase mundial”. La intervención restituyó las condiciones de diseño del sistema, eliminó definitivamente las fugas y permitió reactivar la descarga de crudo. ANCAP informó oficialmente el 10 de marzo que los trabajos habían sido un “hito técnico pionero a nivel mundial”, permitiendo retomar la operativa prevista y contribuir a la confiabilidad de la refinería de La Teja. Esta reparación del PLEM resolvió una emergencia que generó pérdidas millonarias para la empresa estatal y representó un avance significativo para la industria petrolera offshore en Sudamérica. Diving Austral Chile, con amplia trayectoria en proyectos submarinos complejos, reafirmó su liderazgo regional en soldadura hiperbárica y reparaciones en entornos hostiles.
A nuevo
El recambio completo de la boya –que incluye el desmantelamiento actual y las maniobras en La Teja– busca asegurar la operatividad a largo plazo de la monoboya de 10 metros de diámetro, capaz de recibir buques de hasta 150.000 DWT y descargar a 7.000 m³/hora. Durante las semanas de inactividad, ANCAP mantendrá planes de contingencia para el abastecimiento de crudo. Fuentes oficiales indicaron que se espera retomar las descargas plenas una vez completada la sustitución, fortaleciendo la cadena de suministro energético nacional.











