Comerciante carolino que circulaba en un auto matriculado en Brasil fue condenado por contrabando

Las actuaciones comenzaron el 28 de abril de 2020 cuando funcionarios de la Dirección Nacional de Aduana del Chuy, incautaron el vehículo marca Volkswagen, modelo Novo Voyage

Imagen a modo de ejemplo

Un tribunal de apelaciones confirmó un fallo en primera instancia que condenó a un comerciante de la ciudad de San Carlos por la comisión de una infracción aduanera de contrabando.
Las actuaciones, primero aduaneras y luego judiciales, comenzaron el 28 de abril de 2020 cuando funcionarios de la Dirección Nacional de Aduana – Chuy, incautaron el vehículo marca Volkswagen, modelo Novo Voyage, Año 2018, matrícula brasileña No. GNC 5189, que era conducido por el citado comerciante carolino.
El procedimiento se llevó adelante cuando el comerciante circulaba en territorio nacional, en la ciudad de Chuy.
Si bien el demandado se desplazaba en un vehículo con matrícula brasileña, residía en la ciudad de San Carlos, donde tiene una carnicería y almacén. En el momento de la detención, el conductor tampoco portaba documentación de la cual surgiera que estaba autorizado para circular en dicho vehículo en el territorio nacional.
Este caso encuadra en lo establecido en el artículo 209º del CAROU (Contrabando), que reza: “Configura la infracción aduanera de contrabando toda acción que tenga por objeto la entrada o salida de mercadería del territorio aduanero, en forma clandestina o violenta, o sin la documentación correspondiente, que esté destinada a traducirse en una pérdida de renta fiscal o en la violación de los requisitos esenciales para la importación o exportación definitivas de determinadas mercaderías que establezcan leyes y reglamentos especiales aún no aduaneros”.

Sin auto y con multa
Por esta razón, el 6 de setiembre del año pasado la jueza letrada de 2º turno del Chuy lo encontró penalmente responsable de la infracción aduanera de contrabando. La sentencia no solo incautó el vehículo en cuestión, sino que, además, lo condenó a pagar el valor de aduana que hubiere correspondido, el doble del monto de los tributos que hubieren correspondido y una multa del 20% del valor de aduana. La defensa del carnicero y panadero carolino presentó un recurso contra la condena de su cliente por entender que el hombre no cometió infracción aduanera de contrabando y manifestó que no hubo infracción de contrabando al no existir clandestinidad ni violencia, además de que circulaba por territorio uruguayo en dirección hacia la Barra del Chuy del lado brasileño, con la documentación pertinente y sin mercadería en infracción. Asimismo, la defensa sostuvo que la Fiscalía no explicitó cuál es la documentación faltante y que no hubo pérdida de renta fiscal. Expuso también que su cliente no tiene domicilio en Uruguay, ni comercio alguno en el territorio nacional, pues su domicilio es en Brasil.

Sí encuadra
Sin embargo, la apelación de la defensa no conmovió a los ministros del tribunal de apelaciones que fallaron por mantener la condena en primera instancia. Además, el fallo en alzada asegura que el infractor es propietario de dos comercios en San Carlos donde, además, reside.
Al respecto, el tribunal entendió, de acuerdo a la valoración de la prueba, que la conducta desplegada por el comerciante carolino sí encuadra en la tipificación de la infracción de contrabando acorde a las normas antes citadas.
“El demandado conducía el vehículo con matrícula brasilera, en forma antirreglamentaria (por cuanto no es turista ni familiar directo de uno), el vehículo no había sido importado ni estaba en trámite de serlo, siendo indiferente que lo hubiera comprado en cuotas. Por lo tanto, la circulación no estaba permitida. Lo cierto es que si bien el demandado tenía como proyecto de vida irse a vivir a la Barra de Chuy-Brasil, ello no había ocurrido aún, teniendo su residencia y su medio de vida (comercio) instalados en la ciudad de San Carlos; circulando en un vehículo con matrícula brasileña en territorio nacional”, señala el fallo en segunda instancia.