Demanda presentada por grupo de guardavidas que buscaba cobrar prima por presentismo y riesgo por todo el año fue desestimada por la justicia

El Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 1º Turno confirmó un fallo en primera instancia de la jueza civil de 5º turno de Maldonado, Claudia Valetti

El Tribunal de Apelaciones en lo Civil de 1º Turno confirmó un fallo en primera instancia de la jueza civil de 5º turno de Maldonado, Claudia Valetti, que había desestimado la demanda presentada por un grupo de guardavidas que pretendía cobrar una prima por presentismo y riesgo por todo el año y no por temporada de verano como ocurre en el presente.
Según los reclamantes, en la demanda se establece el derecho al cobro de prima por presentismo y riesgo y que hay una laguna, un vacío legal, en cuanto a si esas partidas son permanentes o zafrales (durante el verano). Los guardavidas fundamentaron su reclamo en esa laguna, lo que los habilitaría a pretender su pago en la forma que solicitan, ya que alegaron que cumplen funciones durante el invierno en piscinas, arroyos, etc. y no solo en playas habilitadas como dice la IMM. En esta senda, los guardavidas pretendieron que se declare el derecho al cobro durante todo el año y se pague lo ya generado.

Potestades
Sin embargo, la sentencia de primer grado concluyó que es la Intendencia Municipal de Maldonado la que tiene potestad de determinar cuándo se genera el derecho de cobrar las primas por presentismo y riesgo, lo que causa agravio a la parte actora. Por esta razón la jueza en primera instancia desestimó el reclamo de ese grupo de guardavidas.
Tampoco comparte, como erróneamente sostiene la parte actora, que no se establecieron “restricciones” para su cobro. Sí se establecieron, derivándola a la vía reglamentaria. Ello implica que no existe laguna o vacío legal, como sostiene la parte actora; por el contrario, en este caso, la IMM ha resuelto el punto, disponiendo su pago durante el cumplimiento de tareas de riesgo de vida. En este sentido, se comparte que no es lo mismo rescatar a alguien en una piscina o incluso en un arroyo que en el mar abierto, donde los factores naturales son más peligrosos.
En tanto, la sentencia en primera instancia sostiene que los testigos de cargo quedaron atrapados por los motivos de sospecha que comprometen seriamente la veracidad de sus dichos. Son todos guardavidas, por lo que tienen interés directo en el tema, ya que cualquier decisión favorable en este caso, eventualmente puede beneficiarlos también.