
La Dirección Nacional de Infraestructura Aeronáutica (DINACIA) ha decidido mantener la clausura del aeródromo El Jagüel hasta el próximo 31 de diciembre. Esta medida se basa en las múltiples faltas detectadas durante una inspección realizada el viernes 12 de diciembre pasado por un inspector del organismo. Fuentes cercanas a la autoridad aeronáutica revelaron que la Dirección de Seguridad Operacional no otorgó el visto bueno para su reapertura, a pesar de los esfuerzos de la comuna local por habilitarlo. Según trascendió en las últimas horas, la inspección arrojó resultados “negativos e insatisfactorios”.
Entre las irregularidades más graves se destacan la ausencia de un vallado perimetral adecuado, lo que compromete la seguridad del sitio. Además, en la plataforma operativa se encontraron elementos impropios como tornillos sueltos, tarros de pintura y otros enseres que representan riesgos para las operaciones aéreas. “No estarían dadas las garantías mínimas de seguridad para su reapertura como la comuna pretende”, indicaron fuentes de DINACIA.
NOTAM
Otro punto crítico es la falta de un plan de emergencia y de procedimientos operativos escritos, esenciales para cualquier instalación aeronáutica. Esta decisión refuerza el NOTAM (Notice to Airmen) emitido por la autoridad aeronáutica el pasado 25 de noviembre, que ya advertía sobre el cierre temporal del aeródromo hasta finales de año. El NOTAM es un aviso oficial dirigido a pilotos y operadores aéreos, alertando sobre condiciones que afectan la navegabilidad o la seguridad en un área específica. En este caso, subraya las deficiencias estructurales y operativas que impiden el uso normal del sitio. A pesar de la clausura general, el aeródromo será habilitado de manera excepcional este jueves 18 de diciembre, entre las 07:00 y las 14:00 horas, para permitir una serie de inspecciones técnicas en aeronaves estacionadas en el hangar. Entre las afectadas se encuentran los aviones del Aeroclub Punta del Este y un helicóptero propiedad del ex diputado Sebastián Cal. Esta apertura parcial es estrictamente para cumplir con revisiones obligatorias, y no implica una reapertura al público o a operaciones regulares. Un detalle relevante es que DINACIA ha adelantado que no enviará efectivos de la Policía Aeronáutica para supervisar esta actividad temporal. En su lugar, los propietarios de las aeronaves involucradas deberán contratar guardias privados para garantizar la seguridad durante el período autorizado. Esta medida busca minimizar riesgos adicionales, pero también resalta la carga que recae sobre los usuarios privados ante la falta de recursos estatales en este contexto.
Aeródromo vs aeropuerto
El aeródromo El Jagüel, conocido por su rol en la aviación general y recreativa ha sido un punto clave para el turismo y las actividades locales. Sin embargo, sus limitaciones lo distinguen claramente de un aeropuerto convencional. Como explica la normativa aeronáutica, un aeródromo es un término general que abarca cualquier área destinada a la llegada, salida y movimientos de aeronaves, pudiendo ser algo tan simple como una pista de hierba sin instalaciones permanentes. No siempre cuenta con control aéreo o servicios avanzados. En contraste, un aeropuerto es un tipo específico de aeródromo, orientado al tráfico comercial nacional o internacional, con infraestructuras adicionales como terminales de pasajeros, aduanas, hangares y sistemas de seguridad regulados. “Todo aeropuerto es un aeródromo, pero no todo aeródromo es un aeropuerto”, señalan expertos en aviación, destacando que los aeródromos como El Jagüel requieren menos complejidad, pero aún así deben cumplir estándares mínimos de seguridad para operar. Esta situación genera preocupación en la comunidad local, especialmente en temporada alta, donde el aeródromo facilita accesos rápidos para visitantes de alto poder adquisitivo. Desde la Intendencia se ha indicado que están trabajando en coordinación con DINACIA para subsanar las faltas y lograr una reapertura definitiva. Expertos consultados advierten que ignorar estas irregularidades podría derivar en incidentes graves, como intrusiones no autorizadas o accidentes en pista debido a objetos sueltos. “La seguridad operacional es innegociable en aviación”, comentó un inspector aeronáutico anónimo. Mientras tanto, pilotos y operadores deben redirigir sus actividades a otros aeródromos cercanos, como el de Laguna del Sauce, que sí cuenta con certificaciones completas. La DINACIA ha enfatizado que la prioridad es proteger la integridad de las operaciones aéreas, y que cualquier reapertura prematura podría comprometer vidas y bienes. Se espera que en las próximas semanas se realicen nuevas inspecciones para evaluar avances. Hasta entonces, el cierre hasta el 31 de diciembre permanece vigente.
Nota de la Redacción: Al día siguiente de la publicación de esta nota, se comunicó con Correo de Punta del Este el exdiputado Sebastián Cal quien aclaró que no es propietario de ninguna aeronave que se encuentre en el aeropuerto de El Jagüel tal como se informa líneas arriba.











