El autor de una tentativa de hurto pasará tres meses en la cárcel y diez bajo libertad vigilada

Se apoderó de la radio de un automóvil estacionado, pero fue sorprendido por el propietario, que llamó a la Policía

Un hombre de 23 años de edad e iniciales G.M.B.V. fue hallado “autor penalmente responsable de un delito de hurto especialmente agravado en grado de tentativa” y condenado , a la pena de diez meses de prisión, con descuento de la detención sufrida, a cumplirse de la siguiente manera: tres meses de prisión de cumplimiento efectivo y siete meses en régimen de libertad vigilada. Deberá presentarse una vez por semana en la Seccional policial de su domicilio por el saldo de la pena a cumplir.
El caso se produjo en horas de la tarde del martes, cuando fue solicitada la presencia policial en la esquina de Carlos Gardel y Ana Guasque, jurisdicción de la Seccional 6ta., donde se había efectuado un arresto ciudadano.
Al arribo al lugar, los efectivos se informaron de que el detenido había sustraído una radio del interior del auto de quien lo había atrapado. El hecho fue investigado en la dependencia policial antes de pasar a la Fscalía y al juzgado de turno.

Moto recuperada
El juez Penal de 4º Turno dispuso la formalización y suspensión condicional del proceso de un adolescente de 14 años de edad, por una infracción grave a la Ley Penal tipificada como un delito de receptación por el plazo de noventa días. En tanto, el muchacho deberá residir en un domicilio específico y presentarse una vez por semana en la Seccional Policial de su domicilio.
El día 19 de marzo fue denunciado el hurto de una moto marca Yumbo 110cc, en la zona de San Rafael. En la noche del día 20 ppdo. efectivos policiales que realizaban patrullaje preventivo por jurisdicción de la Seccional 6ª identificaron a un adolescente que conducía sin casco protector un birrodado carente de matricula. En ese momento se constató que la moto estaba requerida por hurto.
Realizado el procedimiento de rigor, el adolescente fue conducido con un mayor responsable a la dependencia policial, mientras la vícctima reconoció el birrodado de su propiedad.