Exdirector de Hacienda de la Intendencia retrucó cifras del déficit y dijo que la situación económica se complica

El exdirector de Hacienda la comuna, Pedro González Bedat, afirmó en un diálogo con Correo de Punta del Este mantenido hace unos días, que todavía no es posible saber con qué cifras de déficit comenzará a trabajar el próximo gobierno, que asumirá en 2020. De todos modos, aseguró que hay preocupación al respecto de parte de su fuerza política por cuanto, en caso de ganar las elecciones se topará con un récord histórico de números en rojo. El exjerarca aseguró que la actual administración ha estado gastando mucho más de lo que aconsejaba la prudencia y salió al cruce de varias afirmaciones de los actuales jerarcas, a las que acusó sin eufemismo alguno de insistir con “mentiras viejas” sobre la real situación económica. Una lectura para los amigos del detalle.

-¿Qué es exactamente lo que se llama “déficit comunal”?

-Lo primero que corresponde aclarar es que no se trata de “a qué se puede llamar” sino “a qué se debe llamar” déficit en los términos de las ordenanzas del Tribunal de Cuentas (TCR). Para eso las ordenanzas son claras y el déficit o superávit eventual surge siempre del mismo cuadro obligatorio incluido en todas las Rendiciones de Cuentas, que se llama “Resultado Acumulado”. Es un cuadro obligatorio, que el TCR dijo hace años cómo se conformaba, que establece un conjunto de partidas que van en el Activo y un conjunto de partidas que van en el Pasivo. Básicamente en el “Activo” se ponen solamente los activos de caja, de bancos o realizables en efectivo a corto plazo, los cheques a cobrar en bancos y las colocaciones a plazo. Se trabaja con criterio “caja”, para decirlo de alguna manera. En el Pasivo, sin embargo, se colocan todas las deudas de la Intendencia, a corto, mediano o largo plazo, lo que sea, las deudas con los proveedores, con los bancos. Es, como quien dice, un balance de situación como el que puede hacerse en cualquier empresa, con la diferencia de que en el activo no van –para el caso de las Intendencias- los bienes inmuebles, los vehículos y todos los bienes públicos de cualquier orden – los edificios públicos, etc. y todo ese patrimonio que en una empresa debe ser considerado parte de un activo al trabajar con criterio patrimonial. ¿Dónde se refleja ese balance Activo-Pasivo? Se refleja en el llamado “Resultado Acumulado”, que se formula en todas las Rendiciones de Cuentas con el mismo tipo de criterio y con el mismo tipo de cierre al fin del ejercicio anual, el dato al 31 de diciembre. Ese cuadro, por otra parte, está validado por una comprobación. Lo que en una primera exposición es un conjunto de activos y un conjunto de pasivos cuya diferencia da una cifra (si el Activo es mayor hay superávit, si el Pasivo es mayor hay déficit), se comprueba en el mismo cuadro con una operación que surge de tomar el Resultado Acumulado del año anterior y agregarle el Resultado del Ejercicio (que también puede ser positivo o negativo). Ese “Resultado del Ejercicio” (otro cuadro obligatorio de la Rendiciones de Cuentas) toma en cuenta a su vez los ingresos (con criterio de caja) y los egresos (con criterio de “egresos devengados”, o sea los gastos pagados y también los impagos durante el año), y será superavitario (si los ingresos superan a los gastos) o deficitario ( si los gastos son mayores que los ingresos).

De este modo, la cifra final de déficit o superávit al fin de un ejercicio – el Resultado Acumulado- es la diferencia entre Activos y Pasivos, pero también resulta ser la suma de todos los déficits y superàvits de cada ejercicio (de todos los años anteriores), y por eso el cuadro se llama Resultado Acumulado.

-Eso significa que si la Intendencia contrajo deudas a pagar en un futuro se incorporan ahí…

-Claro. Sean a un mes a seis meses o a cinco años; todas las deudas impagas al cierre del 31 de diciembre, están incluidas en el Pasivo del cuadro de Resultado Acumulado.

-¿Y en el resultado a julio de 2015 que presentó la pasada administración no había más deuda y déficit de lo que se incluyó?

-Ninguno de los cuadros de referencia de los que se ha hablado en estos tiempos, es “a julio de 2015”. Son estimaciones de lo que va a pasar “al 31 de diciembre” (como la hecha por el TCR antes de cerrar el ejercicio), o datos reales de lo que pasó “al 31 de diciembre” (como las Rendiciones de Cuentas que prepara el Ejecutivo). En ningún año, en ese resultado acumulado se han omitido deudas. Como están ahora estuvieron en todos los años del gobierno del gobierno actual y en cada uno de los años del gobierno anterior.

Ejemplo: en el resultado acumulado del gobierno en el 2015 estaban incluidos los cheques que se hubieran emitido y los préstamos que se hubieran tomado para el centro de convenciones por ejemplo. El centro de convenciones tenía la autorización para endeudamiento a mediano plazo; podía tomar préstamos que excedieran el período de gobierno. En 2015 se podían tomar préstamos sobre 2016 y 2017 y efectivamente se habían tomado, como lo sabía toda la Junta Departamental que lo autorizó.

-¿Eso está incluido en el pasivo?

-Eso está incluido en el pasivo. Uno mira el resultado acumulado, ve las cifras de los préstamos y ahí aparecen todos los préstamos bancarios.

-El propio Óscar de los Santos dijo hace años que pensaba devolver la Intendencia con el mismo déficit que recibió en 2005, que era de 1.250 millones de pesos, U$S 29 millones de entonces.  ¿Por qué el actual gobierno dice repetidamente que era de U$S 93 millones?

-Lo dice porque establece una mentira. Esa es la intención fundamental. Y es un concepto errado. En realidad, en la Rendición de Cuentas ellos pretendieron agregarle al cuadro que da la cifra que hemos dicho (el Resultado acumulado), otro cuadro hecho por ellos. Pero no es un cuadro de los que hace ni ordena hacer el TCR. Querían que les diera más. Para eso contrataron en una licitación oscura y muy dudosa – muy dudosa-, una auditoría –a una consultora que solo trabajó como empresa con la Intendencia de Maldonado, después desapareció- algunos de cuyos miembros figuraban en listas del Partido Nacional en elecciones recientes, y para eso, desde el primer día estaban hablando de un déficit de 93 millones. Podían haber solicitado la intervención de la propia Contaduría General de la Nación, o del Tribunal de Cuentas (que tiene un Contador Auditor permanente destacado en la Intendencia), pero eligieron -entre varias empresas de renombre y que ya tenían experiencia con la Intendencia- a esa empresa desconocida que les dijera lo que querían escuchar, y de paso les diera el pretexto para hacer denuncias penales con bombos y platillos… Pero la Rendición es otra cosa, es un documento oficial ¿Qué hicieron en la Rendición de Cuentas? Mandaron los cuadros como tenían que mandarlos. Los contadores de la IDM no pueden firmar cualquier cosa y al TCR no le pueden mandar cualquier cosa. Y le agregaron, por la vía de una nota contable, otro cuadro. Le pusieron el nombre de presunta “deuda estructural”, pero si quisieran tomar efectivamente la deuda estructural también tenían que haber tomado los activos estructurales y no los tomaron. Es un cuadro armado solo con un criterio y con una intención: que les diera mucho más de lo que efectivamente era. Entonces tomaron el cuadro oficial el de Resultado Acumulado e hicieron otro ¡y le agregaron 823 millones de pesos al Pasivo!, aproximadamente. El documento dice 823:622.386,44 en dos renglones que en lo fundamental, son lo que se podría llamar “compromisos no devengados” o “no ejecutados”, y el documento llama “no imputados” que es lo mismo.

El gasto presupuestal primero se reserva, después se compromete, y finalmente se ejecuta. Entonces, un compromiso que se ejecutó ya no es compromiso, ya es un gasto (pago o impago). Y volvemos: ¿qué cosa sumaron ahí que les permitía aumentar la cifra? Cosas que estaban eventualmente comprometidas, o sea que se sabía que la IDM las iba a hacer porque tenía contratos para hacerlas, pero que no se habían generado como gastos, que todavía no se habían hecho. Entonces ahí metieron cosas relacionadas con el centro de convenciones que se sabía que se tenían que pagar y hacer en el transcurso del año 2016 o 17, pero que no se habían hecho al cierre del 2015. Y así lo mismo con otras inversiones.

-Quizás pusieron los gastos de funcionamiento del segundo semestre de 2015.

-Pusieron también gastos de funcionamiento (pero no del 2015, ¡pusieron gastos de funcionamiento no ejecutados del 2016!, porque los del 2015 llegados al 31 de diciembre ya estaban contabilizados en el gasto ejecutado del ejercicio anual, eventualmente como impago en lo que correspondiera) y otras cosas. No tengo ahora qué tomaron porque en el cuadro final no aparece el detalle, pero el concepto es ése, ése es el invento. Los funcionarios de carrera que participaron del informe de la auditoría se cuidaron muy bien de establecer que ese cuadro no se hacía respondiendo a la ordenanza del TCR. Escribieron: “El presente informe no se elaboró de acuerdo a la Ordenanza 81 del TCR referida a Contabilidad Patrimonial…”. Y en la nota contable de la Rendición de Cuentas lo ponen como una nota informativa. Una nota siempre acompaña al cuadro, pero no sustituye al cuadro principal. Quiero explicar esto con un ejemplo: un “compromiso no ejecutado” es un acuerdo que tenemos con alguien, algún proveedor, pero no se ha hecho el trabajo. Si en mi casa hago un acuerdo con un electricista para hacer una instalación, ¿cuándo tengo una deuda con él? ¿Cuando firmé el contrato o cuando se haga el trabajo? Después que se haga el trabajo. Eso es devengar el gasto, recibir la obra. Ahí tengo entonces la obligación de pagarle. Y ahí tengo que contabilizarlo como gasto.

-¿Qué dijo el TCR sobre ese cuadro que agregó la actual administración y que le da 93 millones de déficit?.

-Sobre ese cuadro el TCR dijo “…..”, ¡…nada!. No mereció el más mínimo comentario de parte del TCR. Simplemente, lo ignora, no tiene nada que decir sobre eso porque el resultado financiero de la IDM se mide por el otro cuadro, entre otras cosas porque permite medir y comparar todos los años de la IDM, desde el año que se nos ocurra. Nosotros habitualmente hacemos la comparación del 2000 en adelante, pero se puede ir más atrás porque en todas las Rendiciones de Cuentas está el mismo cuadro: resultado del ejercicio, resultado acumulado. Y agrego algo: sugestivamente, ese cuadro lo mandaron con la Rendición de Cuentas de 2015 y lo volvieron a mandar con la Rendición del 2016, y nunca más!. Si ese cuadro “trucho” era tan importante ¿por qué dejaron de mandarlo? ¿por qué el cuadro “trucho” no está en la rendición de 2017 y tampoco en la de 2018?. Y cuando nosotros hablamos de déficit y comparamos el de 2018 con 102 millones de dólares contra el del 2015, con 48 millones de dólares, estamos hablando siempre del mismo cuadro oficial de Resultado Acumulado, estamos comparando manzanas con manzanas, peras con peras y no estamos inventando ningún cuadro aparte. Además, todos esos cuadros que demuestran cada año cómo fue creciendo el déficit de 48 a 102 ¡son los cuadros que mandó la Intendencia! Son los cuadros de resultados acumulados con la firma de la Contaduría de la IDM, del director de Hacienda y del Intendente Departamental. Si el cuadro oficial da 102 millones de dólares, ¿cuánto daría el cuadro trucho agregándole unos cuántos millones más de “compromisos no imputados”? ¿120, 130 millones? ¿140 millones de dólares? Acá no hay debate, acá no hay discusión. Lo que hay son documentos que en este caso no son preparados por nadie que no sea de la Intendencia. La Rendición de Cuentas de 2015 la preparó el gobierno actual. La de 2016 que creció y la de 2017 que siguió creciendo y la del 2018, que siguió creciendo, la prepararon ellos. Y que aumente el déficit de U$S 48 millones a U$S 102 millones es resultado de una sola cosa: es que se gasta cada año más de lo que se recauda. Al igual que en nuestras casas, si gastamos cada año más de lo que entra la única solución es financiar el gasto con deuda. Por eso el año pasado, cuando llegó agosto, estaban desesperados por la aprobación de un permiso para endeudarse en U$S 20 millones más porque si no no podían llegar a fin de año. No sabemos este año cuándo van a venir o si van a cambiar de conducta y van a controlar el gasto para que esté de acuerdo con la recaudación.

-Si el déficit actual de 102 millones equivale al 52% de la recaudación anual, ¿qué podrá hacer la próxima administración?

-El déficit actual no va a ser con el que va a encontrar la próxima administración. Tendrá que pasar el ejercicio 2019 para saber cuál es el déficit al cierre de este año que corre actualmente. Este déficit, el del 31 de diciembre de 2019, es el que ahora hay que mirar con mucha atención: ese déficit condicionará los primeros seis meses del año 2020 (últimos meses del gobierno actual) y también el segundo semestre del año 2020 (primeros seis meses del próximo gobierno). Si el déficit de 2019 se ubica en los mismo niveles actuales respecto a la recaudación, seguramente las finanzas departamentales serán muy complicadas en 2020, desde el primer semestre, y lo que encuentre el próximo gobierno departamental electo en Mayo de 2020 dependerá de los criterios que tenga el actual gobierno. Con el déficit de 2018 ya se aseguraron un ejercicio 2019 complicado. Si el déficit se mantiene o aumenta en valores constantes, y respecto a la recaudación habrá un 2020 mucho más complicado. La única opción SERIA es disminuir significativamente el déficit, y para eso, en el transcurso de 2019 (que es cuando se juega este partido) la única posibilidad es controlar el gasto, porque la recaudación de este año ya está -en lo fundamental- realizada. Pero…. El Partido Nacional -entero, con bancada unánime- aunque habla en la campaña electoral de “shock de austeridad”, lleva tres años gastando más de lo que recauda y aumentando el déficit…

-¿La IDM tiene como disminuir el gasto de manera significativa?

-Sí. Impulsado por el aumento de la cantidad de cargos de confianza, los nombramientos directos por el art. 30, el pago de tareas distintas al cargo sin justificación, las subrogaciones y las indiscriminadas contrataciones y re-contrataciones que funcionan como cargos de confianza encubiertos, el rubro 0 ha crecido más de 551 millones de pesos en tres años (comparando con el nivel de 2015 actualizado); en publicidad se gastaron entre 2016 y 2018 más de 36 millones de pesos en relación al 2015, hay más de 236 millones de pesos en el trienio de incremento en arrendamiento de equipos de transporte y similares, más de 734 millones de pesos en limpieza y mantenimiento de áreas verdes incrementados en tres años, y más de 303 millones de pesos en intereses financieros (provocados por el incremento del déficit que se financia con deuda bancaria). En todos estos incrementos no hay ningún indicio de que la cobertura, la calidad o la democratización de los servicios se haya ampliado en la misma proporción. Todos estos, o algunos, y otros rubros de pueden tener en cuenta para controlar seriamente el Gasto y tomar medidas, pero se necesita voluntad política de hacerlo. Desde el Frente Amplio -personalmente desde el Espacio 738-, seguiremos muy de cerca la evolución con los datos de este año 2019, en medio de las dificultades para acceder en tiempo y forma a la información financiera de la Intendencia, que permanentemente niega o retrasa y dificulta (con apelaciones incluso) las sentencias judiciales que la obligan a suministrar la información solicitada por la Ley de Acceso a la Información Pública, y oportunamente, en base a datos reales, informaremos y opinaremos. El Frente Amplio, en este asunto, ha sido varias veces muy claro y ha documentado su opinión desde la aprobación del Presupuesto Quinquenal (que dicho sea de paso no salió de los papeles ya que la realidad anda muy, muy lejos de lo proyectado) y la Rendición de Cuentas de 2016, pasando por la Modificación Presupuestal y las dos Rendiciones de Cuentas de 2017 y 2018. Se ha propuesto en documentos que han sido olímpicamente ignorados la necesidad de un giro de la política financiera departamental para permitir que la Intendencia se sume al esfuerzo del Gobierno Nacional en la Inversión en el territorio de nuestro departamento. Así lo reclamamos, sin respuesta. Seguramente también opinaremos cuando sepamos qué está pasando durante 2019 y qué va a pasar al fin de 2019.

 

-¿Por qué el nacionalismo sostiene que el FA entregó 100 millones de dólares de Maldonado al resto del país a través de la recaudación de los casinos?

-Esta es una mentira vieja, pergeñada en el año 2005, que quizá alguno todavía sostenga. Veamos, intentando un respuesta corta sintetizada en cuatro puntos. Siempre que se repitió ese infundio, nunca se adjuntó el más mínimo documento que demostrara con datos que lo afirmado era cierto. Se apeló a repetir y repetir y de paso intentar enchastrar a miembros de los gobiernos del FA… La acusación se hace por el cambio de criterio implementado por el primer gobierno frenteamplista para distribución de recursos legales por vía de la ley presupuestal a las Intendencias Departamentales. El cambio consistió en la derogación de un conjunto de leyes particulares y específicas, entre ellas las varias que establecían aportes provenientes de ingresos de Casinos para varias Intendencias (Maldonado incluido), el establecimiento de un porcentaje de la recaudación de Rentas Generales para distribuir entre todas las Intendencias del país (3.33% de los ingresos), y un nuevo acuerdo político (negociado con el Congreso de Intendentes) por el cual esta suma global se distribuía en variados porcentajes entre las Intendencias, sobre la base de que ninguna percibiría menos de lo que ya estaba recibiendo. Además, y no es poco, el acuerdo se cumplió a través de la aprobación y ejecución de tres leyes de presupuesto quinquenales (2006 a 2020) y las partidas llegaron en tiempo y en forma, dando vuelta la página a una vida de incumplimientos. El resultado económico (los cálculos fueron bien hechos), fue que todas las intendencias del país -la de Maldonado también- aumentaron en valores reales sus ingresos por concepto de la ley de Presupuesto. Desafío a quien quiera, a intentar demostrar que esto no es cierto. Desafío a quien quiera a poner sobre la mesa números que demuestren que esto no es así, o que en el caso particular de Maldonado, los ingresos por ley de presupuesto han sido menores (desde 2006 en adelante ya han pasado 13 años completos para estudiar) a los ingresos sumados de leyes de casinos y ley de presupuesto de los años anteriores al 2006. los datos son públicos y están publicados en varias fuentes. La prueba del nueve: la comprobación más inmediata y eficiente de nuestras afirmaciones, es que ninguna, repito, ninguna intendencia con gobierno blanco o colorado ha planteado en los 13 años que ya han pasado el cambio de criterio. tampoco el gobierno actual de la intendencia de Maldonado lo ha hecho. No han pedido el cambio de criterio porque representaría disminuir la recaudación.

 

2 COMENTARIOS

  1. Pedro González
    Es un mentiroso de mierda , los canon del casino se lo regalaron , pero porque los casinos municipales siguen siendo de la intendencia de Montevideo y no se reparte como los de Maldonado siempre benificiando a Montevideo y siempre hay mamaderas como el ex director de hacienda que lo que hacen es robar y perjudicar a Maldonado, son unos lamben culo.

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