
La situación económica, cambiaria, social y de pobreza que vive la hermana República Argentina preocupa en grado extremo. El dólar paralelo saltó más de sesenta y dos pesos en menos de una semana. El referido dólar saltó este lunes a 462 pesos argentinos por cada billete verde. Una brecha de 104,42 por ciento. Algo insostenible y con situaciones inexplicables como el caso del Banco Central de la República Argentina comprando dólares a 300 pesos a los exportadores de soja y vendiendo luego esos mismos dólares a 200 pesos cada uno al sector importador. Nadie sabe qué puede ocurrir de acá al próximo 10 de diciembre cuando asuma el nuevo gobierno. Reina una absoluta incertidumbre y algo de nervios. El impacto de la crisis es devastador y nadie sabe cuáles podrán ser los alcances de la misma. Menos aún de lo que pueda suceder en la zona con la llegada de turistas argentinos.










