Homicida de Lucas Barletta enfrenta una condena que puede ir de los 10 a los 24 años de penitenciaría

Como medida cautelar se ordenó que pase a cumplir prisión de carácter preventivo, en principio por 150 días en tanto avanza el trabajo de fiscalía

Pedro Lucas Barletta Gómez tenía 27 años y era oriundo de Durazno. Se había mudado a Maldonado y durante un tiempo vivió en el complejo B9. Hace un par de meses comenzó una relación de pareja con L.E.S.T. y llegó a mudarse con él a su casa de calle Román Guerra. El miércoles 7 la familia de Lucas, en Durazno, lo reportó como ausente a la policía luego de fracasar en todo intento de contacto, pero había sido asesinado salvajemente por L.E.S.T. y ocultado en la casa adonde finalmente lo encontró la policía. En las últimas horas el homicida fue imputado por la justicia y ya está en la cárcel, como medida cautelar.
Al no poder ubicar a Lucas, los amigos y familiares comenzaron una campaña mediática y en Maldonado se movilizó una amplia red de contactos pidiendo datos sobre el paradero del joven, pero desde el inicio se tuvo la sospecha de que el homicida podía estar involucrado directamente en la desaparición. La información que difundieron establecía que la última vez que Lucas había sido visto era en la plaza de la Torre del Vigía, en compañía de L.E.S.T y que “se notaron actitudes muy sospechosas”.
Tal cual lo informado ayer por Correo de Punta del Este, una vez que desde Durazno llegó la denuncia a Maldonado, las actuaciones fueron derivadas a la seccional 1ª. El pasado viernes, efectivos que trabajaban en el caso, se presentaron en una casa de la calle Román Guerra y Mariano Soler, donde vivía el homicida junto al joven desaparecido. Allí encontraron un cuerpo, tapado con hojas de árboles, en estado de descomposición, que finalmente resultó ser el de Barletta.
En el lugar se presentó el Comando Jefaturial, el jefe de Zona, el Jefe de Servicio, personal de Hechos Complejos así como el Fiscal de 1er. Turno quien dispuso directivas para la investigación.
Momentos después, una funcionaria que se encontraba en horas francas vio en la Peatonal Sarandí al joven de 21 años y procedió a su detención y conducción a la Seccional. Luego a declarar en fiscalía fue trasladado al Centro de Justicia para comparecer en audiencia en sede penal. En la instancia, la fiscalía de 1º turno de Maldonado, a cargo del Dr. Sebastián Robles, solicitó y logró la formalización a su respecto por la presunta comisión de un delito de homicidio especialmente agravado por el vínculo. Como medida cautelar se ordenó que pase a cumplir prisión de carácter preventivo, en principio por 150 días en tanto avanza el trabajo de fiscalía.

Barletta se había mudado a la casa de su asesino, con quien mantenía una relación

Pelea fatal
De acuerdo con las declaraciones iniciales y los hechos expuestos a la justicia, el homicida y Barletta estaban en la casa de Román Guerra cuando comenzaron a discutir por cuestiones banales de pareja. La discusión subió de tono y los jóvenes empezaron a forcejear; de pronto se rompió un espejo y Silva tomó un trozo del vidrio y apuñaló a Barletta varias veces. La agresión continuó y le clavó una tijera en las costillas, para finalmente golpearlo varias veces, con el pie de un ventilador, en la cabeza.
La agresión salvaje no tuvo relación alguna con la banalidad de los temas de pareja que llevaron a la discusión entre ambos, confiaron fuentes del caso a Punta News. Sin embargo, para muchos de los amigos de Lucas el terrible fin del chico a manos de L.E.S.T. encuentra explicación en algunos hechos que habrían salpicado el pasado reciente del homicida, que hasta ahora no poseía antecedentes penales.
Según lo informado por Punta News, dentro de la comunidad LGBTQ+ de Maldonado, L.E.S.T. no era una persona desconocida. De hecho, se habían publicado algunos “escraches” en redes por supuestas acciones que éste habría concretado en un momento en que trabajó como taxi boy. No obstante, y de acuerdo con la información que recabó el citado portal, nunca llegaron a plasmarse denuncias ni de hurto, ni de agresiones físicas ni de otras de las conductas en las que supuestamente había incurrido durante algunos encuentros con clientes.
L.E.S.T. enfrenta una condena que puede ir de los 10 a los 24 años de penitenciaría.

En base a Punta News