IDM deberá indemnizar con veinticinco mil dólares a un hombre que en 2008 sufrió un accidente en la avenida República Argentina

La sentencia entiende que esa cifra “contempla los desarreglos y turbaciones que indebidamente debió padecer el reclamante. Así como por el hecho de que se verá privado por el resto de su vida de un órgano que cumple una función importante en la vida de una persona”

El demandante se desplazaba en bicicleta y debido a un pozo existente en el lugar cayó al pavimento; sufrió lesiones graves, entre ellas la pérdida de un riñón

La Intendencia de Maldonado deberá indemnizar con veinticinco mil dólares al conductor de una bicicleta que sufrió un accidente mientras conducía su bicicleta por la avenida República Argentina de la ciudad de Punta del Este que le costó lesiones graves, entre ellas, la pérdida de uno de sus riñones.
El incidente ocurrió el 12 de enero de 2018 cuando el demandante se encontraba circulando en su bicicleta por la avenida República Argentina hacia la Rambla de la Mansa entre las calles Arizona y Acuña de Figueroa.
En ese lugar existía un pozo sin señalizar por lo que la rueda delantera de la bicicleta cayó en el mismo, lo que hizo que el demandante perdiera el equilibrio y el dominio del birrodado, golpeándose contra el pavimento.
El ciclista experimentó pérdida de conocimiento por lo que fue atendido en el Sanatorio Mautone, donde se constató entre otros una fractura con mínimo cabalgamiento de pared posterior del seno maxilar; con trozos finos de la pared anterior y piso del mismo seno, el que está ocupado parcialmente por sangre. Fractura sin desplazamiento del sector posterior del arco cigomático izquierdo. Disyunción de la pared lateral de la órbita. Discreto enfísema extracolonal con engrosamiento de las partes blandas adyacente en el ángulo supremo externo de la órbita izquierda.
Mientras se encontraba en la emergencia del citado nosocomio fernandino experimentó dolores abdominales fuertes por lo que los médicos actuantes resuelven hacerle una tomografía de tórax y abdomen, optándose por realizarle una nefrectomía de urgencia.

Graves heridas
Como consecuencia del accidente, el actor sufrió: fractura de arcada cigomática, y lesión de hilio renal con sangrado arterial que determinó la extirpación del riñón izquierdo, además de hematomas y heridas cortantes. Entre la internación en el sanatorio y la domiciliaria transcurrieron tres semanas.
El reclamante sostuvo que la pérdida del riñón le implicó todo un cambio de vida, además de daño estético, y posibles secuelas a futuro.

Primer fallo
En primera instancia, un fallo amparó parcialmente la demanda. En la citada sentencia se concluyó sobre la existencia de la responsabilidad de la Intendencia, en el entendido que esta funcionó mal, no cumplió con el deber de mantenimiento de la vía pública. Esta decisión fue consentida por la demandada admitiendo su responsabilidad, punto en que la sentencia devino firme. En cambio, la actora recurrió la misma, agraviándose, determinando el objeto de esta segunda instancia en punto al monto de condena por daño moral y por la falta de condena por daños futuros. El demandante sostuvo que la suma resuelta en primera instancia, U$S 5000 en concepto de daño moral, fue irrisoria. Enfatizó el hecho que la negligencia de la Intendencia de Maldonado, le aparejó múltiples daños, entre otros y el más grave: la pérdida definitiva de un órgano; un riñón, con lo que esto implica. También se agravia por la falta de condena por el daño condicional o futuro que conlleva la falta del riñón, por todos los perjuicios que pueda sufrir en el futuro.

Fallo en segunda instancia
Conforme la edad de la víctima (49 años al momento del infortunio) y parificable precedente jurisprudencial de la Sala (No. 128/17, donde la pérdida del riñón fue parcial y se le sumaron otros perjuicios), se estima prudente por el Tribunal -con el fin de preservar la coherencia interna de sus pronunciamientos- fijar el daño extrapatrimonial en la suma de U$S 25.000, cifra se entiende contempla de mejor forma los desarreglos y turbaciones que indebidamente debió padecer el reclamante. Así como por el hecho de que se verá privado por el resto de su vida de un órgano que cumple una función importante en la vida de una persona.