“Nicole Minetti nunca ha cambiado de vida” asegura masajista que trabajó varios años en la chacra Gin Tonic

Graciela Mabel De Los Santos Torres describe un ambiente idéntico al de la época de las fiestas bunga-bunga: escorts contratadas para “animar” las veladas

Soy yo la testigo de las fiestas con escorts en Punta del Este. Nicole Minetti nunca ha cambiado de vida. Siguió haciendo exactamente lo mismo por lo que fue condenada en Italia: el favorecimiento de la prostitución”. El testimonio es de Graciela Mabel De Los Santos Torres, ex masajista de la Villa Cipriani durante casi 20 años. En una entrevista publicada este lunes por Il Fatto Quotidiano, la uruguaya sale por primera vez con nombre y apellido para desmontar desde su punto de vista la versión de “redención” que justificó la gracia presidencial concedida a Minetti el 11 de abril de 2026 por el presidente Sergio Mattarella.

Fiestas privadas
Según su testimonio, la ex consejera regional lombarda y su pareja, el empresario Giuseppe Cipriani, continuaron organizando fiestas privadas en la finca “Gin Tonic” y en su yate. “Vi pasar modelos, empresarios, políticos y chicas llegadas de Brasil, Argentina, Italia y Uruguay”, relata Torres. Describe un ambiente idéntico al de la época de las fiestas bunga-bunga: escorts contratadas para “animar” las veladas, con Minetti gestionando personalmente el lugar y participando activamente. “Me fui cuando ya no pude más”, confiesa la ex empleada, quien asegura estar dispuesta a declarar ante la Fiscalía de Milán si el Quirinal decide revisar la gracia.

Lo mismo de siempre
El indulto se concedió argumentando que Minetti necesitaba libertad de movimiento para cuidar a un menor con problemas de salud acogido por Cipriani. Sus defensores insistieron en que había “cambiado de vida”. Torres lo desmiente rotundamente: “Nada de vida normal y equilibrada. Era lo mismo de siempre”. La reacción de Cipriani no se hizo esperar. Tal como se informó, sus abogados enviaron una dura carta de advertencia legal a Il Fatto Quotidiano exigiendo la retirada inmediata de todos los artículos y amenazando con una demanda de 250 millones de dólares por difamación.