
El Tribunal de Apelaciones en lo Penal de 1º turno mantuvo la prisión preventiva de una mujer imputada de un delito de lesiones gravísimas por haber ordenado amputar el dedo de una mano de un sujeto al que lo acusó de haberle robado dos kilos de cocaína. La amputación del dedo siguió a una serie de tormentos sufridos por la víctima, entre los que hubo golpes y varios cortes en su cuerpo practicados con un cuchillo. Los tormentos fueron ordenados por la mujer mientras ésta se encontraba bajo arresto domiciliario dispuesto por una jueza de Maldonado en el mes de mayo pasado.
La mujer fue detenida en el marco de la operación “Faraón” llevada adelante por efectivos policiales en La Capuera y que terminó con la prisión de varios sujetos por delitos de narcotráfico, entre ellos un individuo identificado como “El gordo”, sindicado como el líder de la banda de traficantes.
En una audiencia celebrada el pasado 5 de mayo la jueza penal de 11º turno de Maldonado, Sylvana García dispuso la formalización del referido caso al imputar a varios detenidos, entre ellos la mujer, por la presunta comisión de un delito de tenencia no para consumo de sustancias prohibidas.
La operación Faraón comenzó a ejecutarse el pasado 20 de marzo de 2023 cuando la Policía recibió una denuncia anónima que advirtió una serie de desórdenes registrados en una vivienda de La Capuera. La información recibida por las autoridades indicó que el propietario de la casa, alias “El Gordo” disparaba su arma de fuego al aire y en reiteradas oportunidades. Varios efectivos de la Brigada de Narcóticos se dirigieron al lugar y durante varias semanas montaron una discreta vigilancia sobre “El Gordo” y sus secuaces. La vigilancia detectó un continuo entrar y salir de varias personas de la citada casa tal como ocurre en cualquier boca de venta de drogas del país.
Asimismo, por información reservada, los policías tuvieron conocimiento de que el imputado poseía dos fincas más donde podría tener guardadas sustancias estupefacientes y armas, una de ellas ubicada en una finca en 25 de Agosto esquina Julio Lapido, de la ciudad de Maldonado.
Detenciones
El operativo “Faraón” tuvo su desenlace el pasado 4 de mayo cuando los efectivos ingresaron a la finca de La Capuera con una orden de allanamiento. A las 17:00 de ese día, varios funcionarios de la Brigada de Narcóticos concurren a la finca de madera y chapa ubicada en la calle Esperanza del barrio La Capuera. Al ingresar a la vivienda fueron detenidas varias personas, entre ellos algunos clientes de la banda. Además, fueron incautados varios objetos como una balanza de precisión con restos de sustancia blanca, una tijera, una cuadernola y recortes de papel. Asimismo, en una habitación continúa se incautó un plato blanco con restos de sustancia blanca y dentro de una heladera que estaba desconectada, en la parte del congelador había una lata con dos mil pesos y siete envoltorios de nylon con sustancia blanca y también sustancia vegetal. Simultáneamente a este allanamiento, la Brigada de Narcóticos realizó un allanamiento en la calle 25 de Agosto esquina Lapido. Al llegar al lugar encuentran en el frente del predio a uno de los integrantes de la banda. Dentro de la finca se encontraba la imputada y en el baño se incautó un envoltorio de nylon transparente con sustancia blanca, así como una pistola 9 mm con cargador y 4 cartuchos, también se encontró otro envoltorio de sustancia blanca y dos teléfonos celulares. Dentro de un cajón en el dormitorio había dinero en efectivo, ciento ochenta y siete mil pesos uruguayos y once mil dólares. Al final de la finca se encontró un celular marca Samsung que pertenecía a la imputada. En el aparato, los policías detectaron varias fotografías en las que se observa en un cajón rectángulos en forma de ladrillos recubiertos en papel film, así como conversaciones con diferentes contactos.
Borrado remoto
Cabe señalar que uno de los efectivos fotografió los chats con una persona agendada como “Aelio” y de ese chat surgían audios. Cuando personal de Narcóticos trató de verificar el contenido –en la Fiscalía en presencia de la Defensa de la imputada- se verifica que el chat Aelio estaba eliminado. “O sea que no se pudo determinar el contacto de los audios, claramente no fue la imputada que los eliminó pero sí alguien remotamente, es lo que supone la fiscalía”; asegura la investigación.
“Si bien los audios estaban eliminados surgen mensajes que evidencian cierta vinculación con el tráfico de estupefacientes, en uno de los mensajes ‘Aelio” dice; ‘avisále al gordo que tenga menos contacto con ella mejor, los botones van a estar encima de ell’, ahí hay un audio enviado por ella: ‘sí, ya sé’, hablan de un vehículo y la imputada le dice: “…1589 es la matrícula. ¿te acordás? Ya te cuento la plata”, continúa la conversación y ella le dice: “ok, me cuido, “gracias…y saludos al gordo”, “serán dados”, contesta ella y le pasa una fotografía de una calculadora y dice “6.750 es lo que hay”. Hablando de dinero, hay otra conversación con otra persona agendada con el nombre “Henry” donde la persona le manda un mensaje que y dice: “no me mandes ubicación, en 40 estoy, esperáme y te sigo”. AA le contesta: “ok, ¿vas a donde siempre?”, luego ella elimina un mensaje que le envió a continuación y él contesta “si por hoy mejor ah…no voy”…“ah, ta, bueno”, le contesta él y a continuación tres mensajes eliminados por la luego imputada”, sostiene la investigación.
Los testeos de la droga incautada dieron positivo a la presencia de clorhidrato de cocaína y pesó 7,2 gramos.
Imputaciones
El 5 de mayo pasado la jueza Sylvana García formalizó la investigación que involucró a los dos hombres de iniciales L.N.V.R de 27 años y R.M.P.M. 29 de años, y la mujer de iniciales L.M.B.C. de 33 años, quienes estaban a cargo de la venta, distribución y acopio de la cocaína. La jueza García imputó a L.N.V.R por un delito de Tenencia no para consumo de sustancias estupefacientes prohibidas, en reiteración real con un delito de Tráfico de armas de fuego y municiones, y cumplirá prisión preventiva por el lapso de 120 días. La mujer, identificada como L.M.B.C. fue imputada de un delito de Tenencia no para consumo de sustancias estupefacientes prohibidas y deberá cumplir Ciento Veinte (120) días de arresto domiciliario total. En tanto el magistrado actuante dispuso la condena de R.M.P.M. por un Delito de negociación de sustancias estupefacientes prohibidas en reiteración real, con un delito de Tráfico de armas de fuego y municiones, a la pena de dos años y seis meses de penitenciaria.
Lesiones gravísimas
Sin embargo, la mujer fue otra vez detenida y puesta a disposición de la jueza de 11º turno, la misma que le dictó el arresto domiciliario por el caso de narcotráfico. En la audiencia celebrada el 26 de julio pasado, la jueza le imputó un delito de lesiones gravísimas. Al mismo tiempo le revocó el arresto domiciliario y ordenó su conducción a un establecimiento carcelario.
El disparador de esa decisión judicial fue el hecho denunciado por un hombre que sufrió una serie de tormentos y el corte de uno de sus dedos.
“En la tarde del 19 de julio de 2023 próximo a la hora 15:00, la víctima concurrió al domicilio de la imputada ubicado en calle 6 del Barrio La Capuera a pedido de la misma quien tenía un trabajo para él consistente en arreglar una moto, según lo que le manifestó en primera instancia. Una vez en el lugar, una persona de sexo masculino a quien la víctima conoce porque éste le vende droga, lo tomó por el cuello y le pegó. La imputada L.M.B.C. le reclamó a la víctima que se había quedado con dos kilos de cocaína, lo que el hombre negó mientras le hacían cortes en el cuerpo con un cuchillo. En determinado momento L.M.B.C. ordenó a uno de los presentes que le cortara un dedo, y es así que una persona sin identificar tomó un machete y le cortó casi la totalidad del quinto dedo de la mano izquierda a la víctima, quien se quedó tirado en el piso un buen rato mientras que L.M.B.C. y el resto de las personas se retiraron de la habitación. Transcurrido un tiempo, CC se pudo incorporar y se retiró corriendo hacia la policlínica de Piriápolis, dan cuenta a un funcionario policial”, sostiene la investigación. Un médico forense confirmó las heridas sufridas por el denunciante.












