En el marco del Día del Patrimonio, autoridades mantuvieron conversaciones sobre la preservación de uno de sus emblemas arquitectónicos más antiguos de la Península: el edificio de la Aduana, construido en 1887. Luego del acto de lanzamiento de la efeméride en el Cuartel de Dragones, el profesor Marcel Suárez, presidente de la Comisión Nacional de Patrimonio, participó en una reunión en la Liga de Fomento de Punta del Este, invitado por su presidente, Santiago Invidio. El encuentro, que incluyó una recorrida por el deteriorado inmueble estatal administrado por el Ministerio de Economía y Finanzas a través de la Dirección General de Aduanas, sirvió para recabar información de primera mano sobre los graves daños que sufre la estructura, como filtraciones, corrosión y desmoronamientos que amenazan su integridad.
La reunión contó con la presencia de Fernando Cairo, Andrés Rapetti, Andrés de León y el escribano Pepe Rapetti, quien la describió como “una puesta en conocimiento del estado de deterioro del emblemático Edificio de Aduanas, que pertenece al Estado”. Suárez, por su parte, recibió con “muy buena receptividad” todos los planteos expuestos, lo que abre la puerta a una evaluación técnica por parte de la Comisión Nacional de Patrimonio.
La Liga de Fomento lidera un movimiento vecinal para visibilizar el abandono del edificio. En un encuentro realizado el mes pasado, más de un centenar de vecinos y autoridades locales debatieron su rol en el desarrollo urbano de la zona. Semanas después, la institución realizó un llamado formal, convocando a todas las autoridades involucradas —desde la Intendencia hasta el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP)— para trazar una estrategia de conservación integral que culminó en una carta abierta.











