A medida que pasan los días, miembros de la Sociedad de Arquitectos del Uruguay (SAU) y ciudadanos vinculados a la zona o a la protección del patrimonio histórico nacional están haciendo oír sus voces de protesta ante la inminente demolición del hotel San Rafael. Como se sabe, la SAU ya se pronunció en contra y pidió a la Intendencia de Maldonado que detenga la medida. Por su parte, la IDM ha reafirmado que el edificio es como “un alfajor” a punto de desmoronarse.
El catedrático de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de la República, William Rey, presentó este miércoles un recurso de amparo ante la Justicia para evitar que continúe la demolición. El San Rafael, sostuvo, tiene un “valor simbólico”, no sólo para Punta del Este sino también para el país.
El empresario italiano Giussepe Cipriani ha explicado que la demolición se daría en “casi todo” el edificio. Luego será reconstruirlo”ladrillo por ladrillo” en otra escala. “Está muy embromado. Sobre todo por el tipo de construcción de lujo que vamos a hacer. Es un proyecto de los años cuarenta del siglo pasado. El tamaño de los cuartos, la altura de los techos o las ventanas no se ajustan a lo que quieren los clientes de ahora para un hotel cinco estrellas”, había dicho.

Legitimación temporal
William Rey dijo a Montevideo Portal este miércoles que esa reconstrucción no significaría “de ningún modo” regenerar el valor patrimonial del edificio. “Es como si yo le dijera: vamos a demoler el Palacio Legislativo y hacemos otro, por más que sea igual, no genera valor patrimonial”, porque eso se incorpora con “el tiempo”, señaló.
“No es que yo hago algo y automáticamente es patrimonio. Requiere una legitimación temporal por la gente, por el país. Cualquiera que viera una foto del San Rafael sabe que estamos hablando de Punta del Este. Eso ubica a la imagen del edificio con relación al lugar”, indicó.
A juicio de Rey, “desde el punto de vista patrimonial no tiene ninguna posibilidad de legitimación”, por lo que consideró errónea la decisión de la Junta Departamental de Maldonado que autorizó las obras del nuevo San Rafael. “Hay una contradicción clarísima cuando se dice que se quieren preservar los valores patrimoniales y después se tira abajo para hacer otra cosa igual”.
Por lo demás, estimó que Cipriani es un “mentiroso” y que profiere un “disparate” cuando afirma que la estructura del edificio debe ser demolida por haber sido afectada por el paso del tiempo. “Eso nota la falta de argumentos reales. La Facultad de Arquitectura fue hecha en la misma época, con las mismas dificultades de acceso al acero, que el hotel. La facultad está ahí vivita y coleando y todavía se le sumó un nuevo piso más arriba y no ha pasado nada”, comentó.
“Es todo mentira. Radicalmente. Cipriani es un mentiroso. Además, si es así, y tenemos duda, pidamos una consultoría para ver qué tan mal está. En un proyecto de 400 millones de dólares no va a ser problema para Cipriani una consultoría de 10 mil dólares”, agregó.
“Qué pasa si Cipriani demuele todo y después dice ‘no tengo capital’ me voy a poner a hacer otro proyecto y se pone a hacer otro proyecto. Demolió y no hizo nada. Esa es la historia del Uruguay”, añadió.

Foto: Patricia Llano

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