
La decisión del presidente argentino, Javier Milei, de suspender temporalmente las retenciones a las exportaciones de granos y carne desató una reacción inmediata en los mercados, con alzas de hasta un 20% en acciones y una caída de más de 350 puntos en el riesgo país. Esta medida, respaldada por el Secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, no solo estabiliza la economía argentina de cara a las elecciones legislativas de octubre, sino que proyecta un impacto positivo en la región. En particular, para Punta del Este, podría traducirse en una muy buena temporada con la llegada de turistas argentinos, impulsada por una mayor estabilidad económica y un tipo de cambio favorable.
Tras semanas de turbulencias y pérdidas de reservas en el Banco Central de la República Argentina (BCRA) para sostener el esquema cambiario, el gobierno argentino anunció, minutos antes de las 8 de la mañana, la eliminación transitoria de los derechos de exportación para granos hasta el 31 de octubre o hasta liquidar US$ 7.000 millones, extendiendo la medida por la tarde al sector cárnico. El objetivo es claro: incentivar al sector privado a inyectar dólares y aliviar la presión sobre las reservas. “El equilibrio fiscal no se negocia”, afirmó el vocero presidencial, Manuel Adorni, subrayando la prioridad del gobierno.
La respuesta de los mercados fue contundente. Las acciones argentinas en el exterior subieron hasta un 20%, los bonos soberanos Bonares treparon un 16,77% (AL41D) y los Globales, un 14,97% (GD29D), mientras el riesgo país se desplomó, alejando los dólares del techo de la banda de flotación. Por la tarde, Scott Bessent, reforzó el optimismo con un comunicado: “La Argentina es un aliado importante” y “el Departamento del Tesoro está dispuesto a hacer lo que sea necesario dentro de su mandato para apoyar a la Argentina”, en vísperas del viaje de Milei a Nueva York.
Impacto en la zona
Este escenario de recuperación económica no pasa desapercibido en zona, donde el turismo representa el 10% del PBI y Punta del Este depende en un 40% de los visitantes argentinos. La medida, que beneficia a un sector agropecuario que genera el 60% de las exportaciones argentinas, promete mayor liquidez en pesos y una estabilización económica que favorece el consumo externo, clave para el turismo regional.
El tipo de cambio real entre Uruguay y Argentina es un factor determinante. A septiembre de 2025, un peso uruguayo equivale a unos 36,5 pesos argentinos (con fluctuaciones entre 36,2 y 36,9), mientras que un peso argentino compra apenas 0,027 pesos uruguayos. Con el dólar en Uruguay a 42 pesos y en Argentina a 1.300 pesos oficiales, el tipo de cambio real bilateral favorece los viajes al exterior para la clase media argentina. Analistas estiman que la eliminación de retenciones podría incrementar las exportaciones argentinas en un 15-20%, inyectando US$ 7.000 millones que fortalecerían el poder adquisitivo. “Un dólar más barato y estable en Argentina significa más argentinos cruzando el Río de la Plata”, coinciden expertos del sector turístico local.











