
Puerto de Punta del Este, mañana de jueves. En primer plano el velero holandés “Testigo”. Esta embarcación, construida en el año 2003, tiene 22,5 metros de eslora (largo) por seis metros de manga (ancho). El “witness” es el velero más “ecológico” de Greenpeace y desde hace meses se encuentra en el Atlántico Sur. A fines de octubre ingresó a una zona de exploración y de potencial extracción de crudo de la plataforma submarina argentina delimitada unos trescientos kilómetros al Este del balneario Mar del Plata. La Prefectura Naval Argentina interceptó al velero y le ordenó que se retirara de esa zona. Unos meses antes el “Witness” navegó por aguas chilenas para monitorear la producción salmonera del país trasandino.
Disuasión
“Según informan sitios especializados, el Witness -un velero oceánico con analizadores acústicos a bordo- intentó acercarse a la zona donde operan los buques BGP Prospector, Geo Service I y el remolcador Candela S. La embarcación se alejó del lugar sin mayores inconvenientes con dirección al puerto de Montevideo”, indicó en octubre pasado el sitio Sector Energético en un artículo titulado “Prefectura logró disuadir un velero de Greenpeace que navegaba hacia la zona CAN-100”.
El portal Zona Zero informó sobre este punto: “El BGP Prospector (contratado por Equinor y la petrolera argentina YPF) llegó a la zona CAN-100 en la primera semana de octubre para arrancar distintas tareas que incluyen la exploración sísmica que podrían concluir en el hallazgo de importantes reservas de hidrocarburos”, explica el medio. “En Mar del Plata entienden que la perforación del primer pozo de hidrocarburos offshore en la Cuenca Norte del Mar Argentino abrirá la oportunidad de generar inversiones por USD 40.000 millones en componentes nacionales y la contratación de 125.000 trabajadores para el sector durante las próximas tres décadas”, señaló Zona Zero











