
El Lic. Prof. Gonzalo Cruz, director de Secundaria de Woodside School, explicó a Correo de Punta del Este las razones y los alcances de la decisión adoptada por la institución de convertirse en un espacio completamente libre de celulares en todos los niveles educativos durante el año 2026.
“El uso masivo de celulares entre niños y adolescentes es una realidad consolidada en la sociedad moderna desde hace muchos años”, señaló el director. “Sin embargo, cada vez hay mayor preocupación por el tiempo y el espacio que estos dispositivos ocupan en la vida cotidiana, especialmente en edades de pleno desarrollo cerebral y emocional”.
Cruz destacó que es frecuente observar escenas en las que los adolescentes interactúan más a través de WhatsApp o redes sociales que de forma directa entre sí. “Numerosos estudios científicos han demostrado los efectos nocivos del uso excesivo del celular en el cerebro en desarrollo, así como consecuencias como el aislamiento, el ensimismamiento y la alienación”, agregó.
En ese sentido, citó a la especialista Catherine L’Ecuyer (2024): “Para poder tener un uso responsable, consciente y libre de un dispositivo electrónico con acceso a distintas redes, es preciso tener una serie de cualidades que mitiguen los riesgos: la capacidad de inhibición de los estímulos, el autocontrol, el sentido de la intimidad, la capacidad de prestar atención de forma sostenida, el sentido de la relevancia… Pero ¿cuántos niños o jóvenes tienen esas cualidades? La respuesta será distinta para cada niño, motivo por el cual no se pueden incorporar esos dispositivos masivamente”.
Paso decisivo
Desde hace varios años, Woodside School ha trabajado con seriedad en esta temática, implementando medidas progresivas. “En 2026 hemos dado un paso decisivo: el colegio es libre de celulares en todos los niveles, sin excepción”, explicó Cruz. “Buscamos priorizar el vínculo humano, la cercanía, el encuentro real y la interacción cara a cara, para recuperar el espacio social directo. Además, apuntamos a mejorar las capacidades de atención y el enfoque de nuestros estudiantes, acompañándolos en un proceso que reconocemos como complejo para ellos”.
El director subrayó que la institución continúa trabajando en conjunto con las familias y los alumnos para generar conciencia sobre la importancia de este cambio. “No se trata solo de prohibir, sino de acompañar y educar en un uso responsable y en la valoración del contacto humano directo”.
Por su parte, Laura Pollio, fundadora de Woodside School, afirmó: “Sabemos que es un desafío en los tiempos que corren, pero juntos como comunidad lo vamos a lograr”.











