MARE Sustentable fue distinguido con el Primer Premio Eco-Friendly del UNIDO Global Call 2025

“Recibir este premio representa una validación internacional muy fuerte para la marca. No solo confirma que nuestro modelo funciona, sino que es relevante a escala global”, explicó su creadora, Andrea Ramagli

Por: Laura Garganta

El proyecto uruguayo MARE Sustentable acaba de recibir el Primer Premio en la categoría Eco-Friendly del UNIDO Global Call 2025, un reconocimiento internacional que valida su modelo de economía circular y su impacto ambiental y social. A propósito de esta distinción, dialogamos con su creadora, Andrea Ramagli, para conocer qué representa este logro y la historia detrás del emprendimiento.
“Recibir este premio representa una validación internacional muy fuerte para la marca. No solo confirma que nuestro modelo funciona, sino que es relevante a escala global”, explicó Ramagli. El reconocimiento, otorgado por la United Nations Industrial Development Organization, también tiene para ella una dimensión colectiva. “Para Uruguay es una señal muy potente: desde un país pequeño se pueden desarrollar soluciones innovadoras, sostenibles y con impacto social real”.
El camino hacia el premio comenzó a fines del año pasado con una postulación exigente, en la que se evaluaron variables como impacto ambiental y social, modelo de negocio, escalabilidad y viabilidad financiera. “Quedar dentro del Top 3 ya fue un reconocimiento enorme, porque implicó que un comité internacional validara nuestro modelo”, contó Andrea. Esa instancia derivó en la invitación al 6th World Entrepreneurs Investment Forum 2026, realizado en Bahrain, y en la participación en el 18th International Women Entrepreneurial Challenge. “Poder presentar Mare frente a inversores y organismos internacionales fue clave. El Primer Premio fue la culminación de todo ese proceso”.
Detrás de este reconocimiento hay una historia que nace de una inquietud concreta. Según relata Ramagli, la idea de MARE Sustentable surgió al enfrentarse con los residuos plásticos generados por el agro. “Fue estar frente a residuos rurales y pensar: seguro que con esto podemos hacer algo”, recordó.

Silobolsas

MARE Sustentable es una empresa uruguaya de triple impacto que transforma residuos plásticos del agro en productos de uso cotidiano, combinando diseño, circularidad e inclusión social. El principal material con el que trabajan son las silobolsas, un plástico de alta resistencia utilizado para el almacenamiento de granos que, una vez finalizada su vida útil, suele convertirse en un problema ambiental. “Recuperamos ese material, lo limpiamos, lo clasificamos y lo transformamos mediante procesos de diseño y confección en productos durables y funcionales”, explicó. Mochilas, bolsos, wetbags para surfistas, fundas para sombrillas, riñoneras, materas y muchos más accesorios forman parte de una línea pensada no solo desde el reciclaje, sino desde el valor agregado. “El desafío no es reciclar por reciclar, sino demostrar que un residuo puede convertirse en un producto deseable y de calidad”.

Oportunidades sostenibles
Uno de los ejes centrales del proyecto es la generación de oportunidades laborales para mujeres. La producción se organiza a través de una red descentralizada de talleres, liderados por mujeres rurales y mujeres en situación de vulnerabilidad. “Trabajamos en articulación con centros comunales, intendencias, municipios y oficinas del MIDES, que son fundamentales para llegar a costureras en distintos puntos del país”, explicó Ramagli.
Este modelo permite que muchas mujeres puedan generar ingresos desde sus propias comunidades: “Más que empleo puntual, buscamos construir oportunidades sostenibles en el tiempo y fortalecer la autonomía económica”, afirmó.
La experiencia internacional también dejó aprendizajes. “Conectar con emprendedoras de África, Medio Oriente, Europa y América Latina me recordó que, más allá de las diferencias culturales, compartimos desafíos muy similares”, señaló. Entre ellos, destacó el acceso a financiamiento y la necesidad de escalar modelos de economía circular. “Confirmé algo importante: el impacto local tiene relevancia global”.
De cara al futuro, Andrea Ramagli imagina a MARE Sustentable consolidándose como un modelo replicable a nivel regional. “Queremos demostrar que la economía circular puede ser rentable, escalable y socialmente transformadora”, concluyó. “Nuestro objetivo es convertir residuos en oportunidades, y hacerlo cada vez con mayor impacto”.