
La intendencia informó este jueves sobre la incautación de un vehículo utilizado para repartir garrafas que había acumulado treinta y cuatro faltas y que en un solo día pasó a más de 100 kilómetros por hora por cinco radares de control de velocidad.
El director general de Tránsito y Transporte, Juan Pígola, sostuvo que, en este caso además de la velocidad se suma la carga peligrosa, lo que arroja como resultado una falta de responsabilidad.
El jerarca dijo “que no le temblará el pulso a la hora de tomar medidas porque se trata de actitudes temerarias” y agregó que en estos meses ya se han realizado incautaciones por reiteración de faltas.











